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IN. de Will McPhail: reseña

La ópera prima, IN., de Will McPhail está editada por Norma Editorial en España.

Normalmente cuando nos enfrentamos a una lectura, cada uno la hace desde su propio prisma. Estando en una posición cómoda con una tranquilidad casi plena para poder disfrutar de lo que vas a leer. En este caso, divagando un día por internet me topé con Will McPhail, del cual me maravilló su dibujo y su falso realismo, que explicaré más tarde. «IN.» era algo prácticamente obligatorio para mi colección.

Cuando lo abrí y lo ojeé decidí que no podía leerlo cómo si fuera algo más. Sabía que era una novela gráfica con la que deleitarme, pausado. Y así es la novela gráfica: sin prisa pero sin pausa. Nos pone en la piel de Nick, un ilustrador perdido. Es bastante fácil ponerte en la piel de este porque nos muestra que en la actualidad las conversaciones son banales y básicamente las hacemos por hacer.

En los primeros compases de IN. podemos ver como desarrolla su vida sin grandes alardes ni cambios, yendo siempre a las mismas cafeterías para gente que se cree lo que no es y conviviendo en un margen de la sociedad. Este margen nos enseña la soledad absoluta y desgana del personaje que conoce a Wren, una oncóloga bastante peculiar.

Este primer contacto hace que el personaje deje de pasar sin pena ni gloria por las calles y cafeterías y le de un vuelco a su historia vital. Su hermana, su madre, su sobrino, hasta el fontanero hará que Nick se de cuenta de como ha estado viviendo y que no ha hecho nada para revertirlo.

Habitualmente no soy una persona muy emocional. No me afectan fácilmente las películas o libros «hechos para llorar». IN. es la primera novela gráfica con la que he tenido la necesidad de llorar. A medida que vas leyendo, te reflejas como en un espejo recién comprado.

El falso realismo

Independientemente de si tu condición como persona es mejor o peor o si tus habilidades sociales son como las de Nick, te verás reflejado en él sin dudarlo. Los diálogos que mantienen los personajes te acaban dejando una sensación de desazón que quieres remediar leyendo más y más. Pensando en que el personaje por fin va a acabar cediendo hasta lograr que todo acabe como una historia feliz.

Otro gran punto a favor de esta novela gráfica es el apartado visual. Con un dibujo fresco IN. mezcla las viñetas ligeras con unos personajes y fondos marcados hasta llegar al summum de lo que en mi parecer es lo mejor de todo, los dibujos a color que nos muestran lo que el personaje siente.

Cuando antes me refería a «falso realismo» me refería al tipo de dibujo que caracteriza al autor, Es un dibujo que obviamente no es realista ni mucho menos. Lo que transmite es una realidad falsificada en un dibujo que se asemeja más a las viñetas de un periódico que otra cosa. No se por qué pero llega a sentirte en algún momento que es realista. Que estás viendo una película y los planos te transportan a la realidad.

Aquí es también donde el tipo de edición que han hecho puede ser algo malo para estos dibujos que me piden que sea en un formato más grande para poder contemplarlos bien. Aún así esta novela gráfica debería ser un indispensable en las bibliotecas de los aficionados al autor.

Sobre Will McPhail

Will McPhail trabaja creando chistes gráficos e ilustraciones para The New Yorker desde 2014. Su trabajo también ha sido publicado en revistas como Private Eye o New Statesman. En 2013 ganó el premio al mejor artista joven de la British Cartoonist’s Association. En 2016 el premio Reuben de la National Cartoonists Society de EE. UU. al mejor humorista gráfico. Vive en Edimburgo, Escocia.

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