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Impresiones de un traidor: Salón del Cómic de Barcelona, y después… ¿qué?

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Fotografías de ficomic.com

Hace un par de días os ponía en mi web mi opinión sobre el 35º Salón Internacional del Cómic de Barcelona, y hoy quiero hacer algo parecido aquí aunque con otro enfoque.

Una de las quejas que siempre se suele escuchar sobre este Salón es que en realidad apoya poco al medio. Cierto es que cada año da premios, realiza este encuentro, tiene sus exposiciones y logra congregar a centenares de personas. Todo esto durante cuatro días llenos de risas, anécdotas, pasión y viñetas.

Durante cuatro días.

Es genial, pero el año tiene 365 días. Uno más si es bisiesto. Y aunque la concepción del tiempo no deja de ser algo ficticio y si nos ponemos cuánticos es todo lo mismo, ahí está.

Uno no puede evitar preguntarse si EL SALÓN (con mayúsculas) no debería ponerse las pilas durante el resto de temporadas. ¿Debería hacer algo más que esta cita y la referente al manga?

Es más que entendible que la realización de un evento de tal calado requiere mucha preparación, dinero, logística y comunicación. Pero igual de entendible es que durante el resto del año los autores seguimos escribiendo y dibujando, los editores lanzando material y las ruedas girando mientras se espera a que pase un año (aproximado) para volver a la locura que es este encuentro.

¿No debería hacerse algo más? Quizá una exposición que recorra diferentes puntos de España y muestre el trabajo de jóvenes de talento como Javi de Castro (que contaba con la suya en esta edición), puede que organizar de forma mensual charlas en alguna sala y estoy más que seguro que los que escribimos sobre cómic querríamos participar, igual un ciclo de proyecciones ahora que el cine nos da adaptaciones cada pocos meses…

Sí, en alguna ocasión se han hecho otras cosas, es totalmente cierto. Pero no han dejado de ser de forma anecdótica y realmente hay una gran cantidad de posibilidades por explotar. Es decir, si realmente se pretende dar visibilidad al cómic y potenciar la pequeña industria (si es que puede decirse que lo sea) que hay en este país.

Afortunadamente, contamos con un buen volumen de autores patrios que han triunfado fuera como Carlos Pacheco o David Aja. También tenemos productos que han llamado poderosamente la atención como el trabajo de Paco Roca. Además de nombres como el de Natacha Bustos que ahora mismo goza de un merecido prestigio.

¿No es realmente el momento de que Ficómic, organizador del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, empiece a ser el motor que debería ser?

O al final correrá el riesgo de que otro lo sea y puede que veamos desaparecer algo que damos por hecho.

En gerundio, las cosas se hacen en gerundio.