Impresiones de un traidor: 15 años de Dibbuks, un aniversario triste Impresiones de un traidor: 15 años de Dibbuks, un aniversario triste
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Impresiones de un traidor: 15 años de Dibbuks, un aniversario triste

Repasamos la trayectoria de Dibbuks.

Parece mentira, pero Dibbuks lleva ya tres lustros en activo. Esa pequeña editorial que apareció de la nada en el 2004, que rápidamente se hizo un hueco en el corazón de los lectores, y que poco a poco fue creciendo hasta convertirse en un nombre imprescindible con una fuerte presencia en tienda y en eventos del mundo editorial. Dibbuks

Por sus páginas y viñetas han pasado autores como Alfonso Azpiri, André Franquin, Clara Soriano, Frédéric Boilet, Juan Díaz Canales, Nacho Arranz, Zep… Un listado casi interminable, igual de extenso que el de obras y del cuidado con el que siempre se han lanzado las mismas al mercado.

Pero lo que debería ser una celebración, quince años de vida son muchos, no lo es tanto por la triste noticia que acompaña a la fecha, una noticia que ha corrido como la pólvora y que se hacía pública poco antes de la celebración del 37º Cómic Barcelona.

Ricardo Esteban, fundador de Dibbuks, alma y corazón de la editorial, deja la empresa que él mismo vio nacer.

Los motivos los explicaba él en una carta a medios y compañeros, muchos nos hemos acercado para charlar durante el recién terminado evento, pero en realidad poco más hay que decir. Se marcha, eso es lo que importa.

Una gran lástima y un shock en el mundillo, ya que parece increíble pensar en Dibbuks sin la presencia de Ricardo detrás, sin su buen gusto a la hora de seleccionar las obras, sin ese mimo que él sabe dar, y eso sin olvidar su eterno buen carácter, su cercanía y compañerismo. No creo que esté diciendo nada que no sepa cualquier profesional, y lo que no lo sean que pregunten y podrán comprobarlo.

Todo sigue su camino, y es evidente que tanto creador como creación avanzarán aunque sea por caminos separados. Está por ver cómo será ese futuro, del que de momento solo podemos elucubrar con mayor o menor acierto, pero hay que esperar y ver.

Eso sí, nadie duda tampoco que Ricardo Esteban en breve volverá a dar guerra, a estar al pie del cañón y que seguirá editando tebeos como solo él sabe hacerlo.

Solo se puede decir, buenas noches y buena suerte.