CÓMICS: Hasta que la muerte nos separe nº 10 - Cinemascomics CÓMICS: Hasta que la muerte nos separe nº 10 - Cinemascomics
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Hasta que la muerte nos separe 10. Un trato con el diablo, no es un buen trato

Hasta que la muerte nos separe 10 dest

Hasta que la muerte nos separe. La batalla se ha acabado, pero sus consecuencias aún están por ver. Mamoru tiene una deuda que pagar, y puede costarle su vida.

En Hasta que la muerte nos separe Nº 10 la Black Unit ha sido derrotada, superada por la habilidad de tres guerreros extraordinarios, pero el final está lejos. Y el plan de Mamoru y Wise Man acaba de empezar, el fin está cerca, pero pueden costar más vidas de las que Element Network puede aceptar.

Suscríbete a Disney + Han pasado unos días tras el gran enfrentamiento y los costes de la batalla aún están por llegar. Un trato para entregar a Turus, un contrato para llevar al poder a su hermano, un complot para cambiar el poder de un país. Todo sigue su curso, Wise Man tiene en sus manos el plan, pero Mamoru tiene que ejecutar las partes más difíciles. Pero la vida sigue, y hay que trabajar, pero el trabajo no es fácil. El siguiente trabajo del grupo es el que Igawa lleva esperando 10 años, el asesino de su hermana. Pero la regla de Element Network se interpone, no matar. ¿Qué hará Igawa, dejar al criminal suelto, o detenerlo para siempre?

Hasta que la muerte nos separe N10 portada

Faltan pocas entregas para el final de la serie, una vez superado el crossover con la Égida y Jesús, toca centrarse en las tramas ya iniciadas que el guionista Hisroshi Takashige había dejado aparcadas, pero no olvidadas. El plan de Mamoru avanza, su sociedad con Wise Man va a dar sus frutos, todo avanza con calma pero sin pausa. Element Network parece un medio para lograr un fin, pero siguen siendo los jefes, y hay que trabajar. En este caso encontramos la decisión más difícil para un personaje imprescindible para el trabajo, Igawa. Lo que resultaba imprescindible como comparsa tecnológico, apoyo y alivio cómico, gana protagonismo en la historia, el siguiente caso es el del asesino de su hermana.

Takashige entra así en un terreno más cercano y más íntimo de los personajes, metiéndolos en un huerto de esos que tienen muchos puntos de vista. La justicia, la ley, la venganza, decisiones que a través del joven informático vislumbramos. Muy al estilo nipón, con sentimientos llevados al extremo, con un villano enfermo y malvado, y un héroe que llegará donde sea para detenerlo, y que apoyará a su amigo, tome la decisión que tome.

De propina tenemos una historia corta de The Wall, la unidad especial de combate de Element Network. Donde podemos verles en acción directa. Como equipo táctico, con sus estrategias y modos de lucha a todo trapo, pero siempre con un objetivo: proteger. Son un grupo muy al estilo de los que se forman siempre en la mayoría de series con antecedentes militares o de gigantismo, con personalidades básicas y objetivos claros y definidos, quizás un poco superficiales para historias largas o series, pero que sirven perfectamente de refuerzo o en acciones aisladas como esta historia sino se les trata más a fondo.

Si de Double S destaca algo es su capacidad para la velocidad y la tecnología, pero en este tomo le toca volver a esmerarse en los diálogos y en la expresividad, no siempre acierta. A pesar de ser un mangaka de nivel y con capacidad muy alta para la acción, aún estaba verde en esta época y le faltaba mano para componer diálogos sin pensar en movimiento, planos muy cerrados con cambios rápidos a generales para enfocar y generalizar las conversaciones. En Isaak, una de sus últimas obras comprobamos que su evolución no paró, y que ahora domina mejor ese arte, sin tener que cambiar cada dos por tres el enfoque o la viñeta para poder plantear diálogos ágiles o intensos.

Hasta que la muerte nos separe llega a su décima entrega para el principio de la recta final de la serie. Llena de acción y de personajes con enormes dotes para el combate, este sheinen da lo que promete, acción sin parar y combates cada vez más complejos y enrevesados. Pero, de vez en cuando, siempre tiene ese toque más cercano, que hace de esta una serie que se distingue de las demás historias de vigilantes que pueblan el mercado.