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Ethan Hawke, el magnífico: “El ‘western’ cambia con cada generación”

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Ethan Hawke presentó ‘Los siete magníficos’ en el 64 Festival de San Sebastián, donde recibió el Premio Donostia y fue entrevistado por Cinemascomics

El nombre de Ethan Hawke figura en la memoria cinéfila por títulos icónicos que definen una trayectoria profesional que abarca ya tres décadas: ‘El club de los poetas muertos’, la trilogía compuesta por ‘Antes de amanecer’, ‘Antes del atardecer’ y ‘Antes del anochecer’, ‘Gattaca’, ‘Antes que el diablo sepa que has muerto’ y ‘Boyhood’. El actor recibió el Premio Donostia en reconocimiento a su amplia y diversa carrera en la 64 edición del Festival de San Sebastián, donde a su vez presentó ‘Los siete magníficos’, ‘remake’ del clásico de 1960 en el que trabaja junto a Denzel Washington y Chris Pratt. Contento por el significado del galardón y el aprecio demostrado por el Festival (en 2015 la organización ya pensó en él para la distinción, si bien el rodaje del ‘western’ impidió su presencia), Ethan Hawke atendió de forma impecable a los medios durante su estancia en la capital guipuzcoana. Cinemascomics.com participó en una de las entrevistas conjuntas.

Su vida como actor es inseparable de su faceta como director, escritor y de su vínculo con la música. ¿Cómo concibe la relación entre esas disciplinas?

Ethan Hawke: Dennis Hopper decía que no veía una gran diferencia en las artes, que por un lado estaba el arte y por otro el resto de la vida, de forma que no diferenciaba entre ser bailarín, actor, fotógrafo o escritor. Todo estaba en un mismo lado y comparto esa opinión.

Por su amplia trayectoria profesional forma parte de nuestra cinefilia. ¿De qué etapa artística se siente más orgulloso?

De lo que me siento más orgulloso es de esa misma amplitud, porque no se trata de escoger una única película o única parte. Tampoco le doy un gran valor al orgullo.

Ethan Hawke, con el Premio Donostia en la gala del 64 Festival de San Sebastián
Ethan Hawke, con el Premio Donostia en la gala del 64 Festival de San Sebastián

Tras tres décadas en la pantalla, ¿qué le mueve para seguir?

La respuesta más obvia sería decir que amo el cine y que también me hace sentir mejor persona, pero a su vez me acuerdo de actores a los que admiro y que han mostrado una dedicación total, y cuando aplicas esa postura pueden lograrse muchas cosas con independencia del tipo de arte. Asimismo, el misterio de la vida es que cuanto más aprendes más eres consciente de lo poco que sabes, y eso también es algo que me ayuda a continuar.

Respecto a ‘Los siete magníficos’, ¿cómo se afronta un papel en una película que por su condición de ‘remake’ de un clásico exigía respeto al original para evitar las críticas?

Bueno, es peligroso porque siempre que haces ‘Macbeth’ o ‘Hamlet’ van a decir que está mal y que otros lo han hecho mejor antes. La relación de los espectadores con la película original de ‘Los siete magníficos’ abarca más de 50 años y representa un periodo de tiempo, por lo que no se trata solo de un filme. En estos casos hay que coger los elementos del pasado valiosos y que funcionan y darles frescura y una nueva vida.

¿Qué siente un icono del cine ‘indie’ en un ‘blockbuster’ como ‘Los siete magníficos’?

Nunca había formado parte de un proyecto tan grande ni por presupuesto ni por tiempo de rodaje, pero cuando participa en él alguien como Denzel Washington, al que admiro tanto, las cosas cambian. No la hubiese hecho sin él. En este tipo de películas manda el dinero y hay poca creatividad, pero no es así si está involucrado Denzel, ya que de alguna forma siempre cambia el algoritmo.

El filme evidencia que el reparto se ha divertido. ¿En ello ha influido que el ‘western’ no es un género tan de moda?

Sí, sabía que me lo iba a pasar bien. Nunca había tenido una oportunidad semejante de estar en un rodaje con este presupuesto, tanto vestuario y extras, y no quería dejarla escapar. Luego está mi personaje, que me encanta y también aseguraba diversión.

Su nombre se asocia a una trilogía clave del cine (la que comenzó con ‘Antes de amanecer’). ¿Con qué grandes nombres del pasado le hubiera gustado trabajar? Por ejemplo, fue nieto en la ficción de Jack Lemmon.

Fue una bendición trabajar con Jack Lemmon (en ‘Mi padre’) y con Sidney Lumet (en ‘Antes que el diablo sepa que has muerto’). Respecto al filme original de ‘Los siete magníficos’ siempre me he preguntado cómo sería trabajar con Steve McQueen. Uno de mis héroes es François Truffaut, ya que fue el autor por el que descubrí el cine europeo y aprendí mucho. Tiene un lado humano y una forma de ver el tiempo que me interesan. Fue un humanista, además de divertido, y no era pretencioso.

¿Qué esencia tiene el ‘western’ para ser un género que perdura aunque siempre se comente que al ser menos explorado está en crisis o que incluso ha muerto?

Creo que el ‘western’ está ligado a un mito: los paisajes, la visión de Dios, la libertad, la forma de ver al individuo enfrentado a la tierra… El ‘western’ cambia según qué generación lo hace y eso es un concepto muy interesante.