Inicio Cine Críticas de cine El niño. Narcotráfico con lanchas motoras entre España y Africa

El niño. Narcotráfico con lanchas motoras entre España y Africa

2814

Daniel Monzón dirige ‘El niño’, tras ‘La caja Kovak’ y ‘Celda 211’, siendo también guionista, junto con Jorge Guerricaechevarría, que ha trabajado también en dichas películas. Esta interpretada por Luis Tosar, Jesús Castro, Eduard Fernández, Sergi López, Bárbara Lennie, Jesús Carroza, Said Chatiby, Mariam Bachir.

Estrecho de Gibraltar, la frontera sur de Europa; apenas dieciséis kilómetros separan África del Viejo Continente. Riesgo, adrenalina y dinero al alcance de cualquiera capaz de atravesar esa distancia en una lancha cargada de hachís volando sobre las olas y con la policía pisándote los talones. El Niño y el Compi quieren iniciarse en el mundo del narcotráfico, lo que para ellos es casi un juego. Jesús y Eva, agentes de Policía, llevan años tratando de demostrar que la ruta del hachís es ahora uno de los principales coladeros de la cocaína en Europa. Su objetivo es El Inglés, el hombre que mueve los hilos desde Gibraltar, su base de operaciones. La violencia creciente de las advertencias que reciben les indica que sus pasos van por buen camino…

Los destinos de estos personajes a ambos lados de la ley terminan por cruzarse para descubrir que el enfrentamiento de sus respectivos mundos era más peligroso, complejo y moralmente ambiguo de lo que hubieran imaginado.

CRITICA: ‘El niño’ intenta mostrar desde varios puntos de vista la realidad del tráfico de drogas en la frontera de España con África. El punto de vista de los agentes de la ley, el de la mafia organizada, y el de un grupo de jóvenes que intentan ganarse la vida. Entre los “buenos” y “los malos” está el grupo de amigos de “El niño”, que se dedican al tráfico de drogas entre las costas de España y Marruecos con lanchas motoras. Aunque no es ningún buen ejemplo de comportamiento la historia se centra en ellos, incluido un romance estilo Pocahontas entre el “El niño” y una chica marroquí, cuyo mayor deseo es cruzar la frontera a Europa. Una historia paralela transcurre con los agentes de la ley que investigan a un peligroso grupo criminal que trafica al por mayor con cocaína. Tenemos así varias historias que corren en paralelo, y hacen más interesante la película.

Para la historia principal se ha elegido a tres actores inexpertos, acompañados de Jesús Carroza, que ha trabajado en películas como “Celda 211”. El niño es interpretado por Jesús Castro, y le acompañan también Mariam Bachir y Said Chatiby. A pesar de ser actores debutantes reclutados en castings de instituto, han realizado un papel formidable. Nadie podría creer que hace poco no eran, ni tenían la intención de ser actores. Esto se debe a un elaborado y exitoso casting de candidatos que ha logrado encontrar los actores ideales para cada papel. En la trama policial Luis Tosar lleva magistralmente las riendas como protagonista, aunque en una historia secundaria. A pesar de dejar el peso del protagonismo en actores inexpertos, se ha acertado plenamente en dicha apuesta.

Para los efectos especiales se ha contado con la colaboración de Jordi Casares que ha participado en películas como Troya (2004), Titanic (1997), El laberinto del fauno (2006), e Indiana Jones y la última cruzada (1989), entre otras, nada más y nada menos… Las escenas de acción se han realizado lo más real posible sin efectos digitales. Las persecuciones del helicóptero de la policía a las lanchas motoras en mar abierto son impresionantes, teniendo en cuenta además que no se han utilizado dobles. Estas son las ventajas de tener actores que no son conocidos, y que no se van a quejar.

Los lugares y escenarios elegidos son completamente reales, como la frontera de Gibraltar o de Ceuta, con la gente que transporta las bolsas cruzando fronteras, con la intención de vender cualquier producto que pueda transportar. Se han elegido lugares que se centran alrededor de la frontera, y en su entorno. Se pretende mostrar casi a modo de documental como vive la gente con sus costumbres, en escenarios reales. Se van intercalando las dos historias que parecen de dos películas diferentes. La historia del niño es más optimista con toques de humor, acción, y con una historia de amor, mientras que la parte policial es más dura y realista. Las dos confluyen en un final muy interesante con buenas escenas de acción. Con todo esto tenemos una gran película del estilo de Daniel Monzón, mezclado con un toque de Hollywood.

Le damos de nota 7,5 sobre 10.

Os dejo un a continuación el videoclip del tema principal de la película.