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Daredevil : Dando palos de cegato como Matt Murdock

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Ya me he visto la puta excreción de Daredevil y me ha parecido el más irritante pedazo de mierda descompuesta que he visto en mucho tiempo. ¿De qué coño van? ¿A quién se le ocurre adaptar la vida de porquería de un tío tan ciego como Rompetechos y usar a su vez los diálogos escritos por alguien con el talento de un mandril sin puta idea de estructurar un guion? Joder, es que ya sólo faltaba decir que se remiten al Daredevil de Frank Miller para justificar este truño definitivo. Y eso es justo lo que han hecho, crear una defecación deluxe.

Daredevil Ben Affleck

Sí, estoy de muy mala hostia. Por razones que no entiendo, se ha popularizado la idea absolutamente falsa de que Daredevil pretende ser un homenaje a la época del facha y jeta de Frank Miller en la serie de cómics de marras. ¿Pero qué mierdas me estáis contando si es que se le parece tanto como Rutger Hauer a Hugo silva? Puta vergüenza ajena. Y sí, estoy diciendo que Hugo Silva es un actor de mierda, no como el Fucking Master of the Universe de Rutger Hauer que es el puto God. A su vez que yo sepa lo único que “homenajea” esta puta deyección es a los films de serie Z más penosos de la historia como ‘Manos: the hands of fate’. Punto. Vamos, lo que parece que le encanta a la people que va en masa a verse semejante defecación eclesiástica (porque encima te meten rollo religioso cada dos por tres. De Traca) es por lo visto ver a cenutrios en mallas haciendo el gilipollas delante de un croma, o lo que se tercie. Más bien parece una diarrea masturbatoria en la que se proyectan los creadores para decir lo molones que querrían llegar a ser. Y como homenaje a la época de Miller en el cómic del Hombre sin Miedo encima para nada, ya que no creo que todo el mundo que se dedique a lo audiovisual sea subnormal profundo y no se dé cuenta de la bazofia que están amasando con sus manos. Aunque que creo que un buen porcentaje, sí. También se puede decir entonces que ver Daredevil es un homenaje a Pink Flamingos porque al hacerlo te estas tragando una mierda bien tierna. Aun así he de confesar que es una excelente tesis sobre el mundo vecinal y los abogados que les defienden, al nivel de un documental supuestamente serio del canal Historia. Una paupérrima especie con la que cada día da más asco convivir y que poco a poco se expande hacia las producciones chorras de José Luis Moreno. Un tipo de gente que cuando las conoces a fondo en las reuniones de vecinos te dan ganas de meterles una buena hostia.

Es por eso que en la presente crítica voy a comentar, analizar y sobretodo explicar la montaña de detritus que es la serie Daredevil

La película de ‘Daredevil’ que estrenó la Fox en el 2003 bebe de lo mejor de las películas de acción de la Cannon Films y la Carolco y lo traslada al mundo de los superhéroes Marvel. ¿A quién le importa la moral de Daredevil si puede soltar una frase tope molona en medio de un juicio y quedar como un tío de lo más cool? Además, incluye escenas de pelea tan súper guays e importantes para el desarrollo del film como la de Elektra y Matt en los columpios, siempre aderezada con Zooms al culo en jeans de Elektra cuantas veces puedan, y escenas de siluetas de people en el top de los edificios mirando al infinito para aumentar su molonidad.

Recordada sobre todo por sus grandes interpretaciones, ninguno de los actores protagonistas ha vuelto a llegar a este nivel de vergüenza ajena. Ben Affleck jamás se había merecido tanto un Oscar (seria su segundo) y una buena patada en los huevos. Hay que remarcar a su vez la actuación de Michael Clarke Duncan como Kingpin negro, y sí, puede sonar racista, pero eso le aporta un flow and neng a su actuación que ningún blanquito paliducho podría igualar. NINGUNO. También me gustaría destacar que la banda sonora de la película es de lo más superguay. Parecía seleccionada por los mandriles de la MTV, y eso era lo más de lo más, no entendéis lo molón que era escuchar a Evanescence en una escena de pelea. Gracias a este despropósito se dio luz verde a la película de Elektra, para alegría de ZP y los promotores de la ley de paridad. Al contrario de lo que se pueda imaginar, no estamos ante una película de acción, ni siquiera una película de super-algos, sino ante una Sit Com sobre las relaciones entre vecinos (algo así como ‘Aquí no hay quien viva’ pero con ninjas), en la que durante CUARENTA insufribles minutos, seremos torturados con secuencias protagonizadas por la insoportable vecina quinceañera de Elektra, quien organiza citas sorpresa para liar a la panoli de Gardner con su padre.

Durante un tiempo he estado en las sombras de la redacción observando a la gente que hablaba de las maravillas de Daredevil. Pero me olía algo raro, porque la redacción de Cinemascomics precisamente no es muy conocida por su buen gusto con lo audiovisual. Gracias a ellos sé que no me gustara, porque se lo tragan TODO y siempre les parece superchupi (True Story).

Mis batallas podrían ser resumidas a las que mantengo habitualmente con uno de mis amigos y compañeros de redacción que ama a Nolan (y que me envía continuamente fotos de crías de gato cuquis, mi único punto débil) y está deseando continuamente tocarle el falo sacrílego que tiene. Nuestras peleas podrían ser calificadas como épico decadentes y estoy a la espera continua de que se le vaya la ceguera con Mongolan y se percate de lo jeta y trilero que es (another true Story).

No cejare en mi empeño.

Por otra parte mis sospechas sobre lo decepcionante que iba a ser ‘Daredevil’ comenzaron cuando empecé a fijarme más detenidamente que la redacción estaba más llena de manos peludas, cegueras temporales y con el suelo más pegajoso de lo habitual. Pero también porque las plumas más eruditas y dicharacheras de la globosfera la habían subido a los altares de maravilla del séptimo arte. Supongo que esos críticos tienen una increíble capacidad para mirar cosas que no tengan ningún interés y decir que son molonas.

Si, lo habéis adivinado, el Kakapo es idiota.

La historia es sobradamente conocida por todos, pero la contare como si no os la supieses. Daredevil es una serie ambientada en Nueva York después de los sucesos de ‘Los Vengadores’. Como recordaréis, la ciudad quedó hecha un asco después de la batalla con Loki y los invasores Chitauri y, en especial, los efectos fueron más adversos en Hell’s Kitchen, uno de los barrios más deprimidos de Manhattan. La serie narra las palizas y desventuras de distinta índole de Matthew Murdock (Interpretado por Charlie Cox) en sus pasos de cegato previos a adoptar el ya mencionado nombre y convertirse en el héroe de Hell’s Kitchen, porque le da la gana. Nuestro Steve Wonder lechoso cuenta con la ayuda de sus sentidos potenciados más allá de los de una persona del montón tras haberse quedado ciego como un topo en un accidente con productos químicos de no sé qué parte de la tabla periódica de los elementos, así como poseer una increíble maestría en las artes marciales que aprendió del cuñado occidental del maestro Po de Kung Fu.

A lo largo de la temporada, Matt se ve (ósea nosotros, no el) tratando de salvar su ciudad (y solo recibiendo hostias hasta en el carnet de identidad), la cual parece estar envuelta por completo en la corrupción y bajo el control de los bajos fondos el cual, a su vez, está bajo el control de un misterioso gordo cabrón llamado Wilson Fisk (Vincent D’Onofrio). A medida que avanza la serie el tío ve más difícil (eso de ver es un decir) eso de lograr sus objetivos a través de los medios legales, por tanto nuestro protagonista se verá cuestionando sus propias creencias morales, llorando en posición fetal si es menester por las esquinas de su casa de mierda y si realmente existe la manera de vencer a alguien tan pesado (de peso).

Hay decisiones que tienen menos futuro que un pariente de Charles Bronson que conozca a Jessica Fletcher. Cosas como “mejor será que no me abroche el cinturón” o “Creo que utilizaré una botella vacía sin tapón en lugar de un consolador” son decisiones que no se deben tomar a la ligera. Pero hay otras que, aun estando condenadas al fracaso (especialmente tras el fiasco de la Fox en el 2003 y 2005), milagrosamente no implican la ruina del productor. Los daños se circunscriben a terceros. Y, en el caso de lo audiovisual, esos terceros somos todos los demás. Este tipo de cosas normalmente producen o espanto o descojone o un derrame cerebral. Es como preguntarle a la Peste si conoce a amigos para una juerga loca y que ésta se traiga a Guerra, Hambre y Muerte. Un desastre, vaya.

Drew Goddard es un cualquiera que presume de tener un curriculum de la hostia puta cuando en realidad solo podemos encontrar en el bodriazos como Buffy (serie Nikita), Lost, o su mayor mierda violadora de cerebros basada en la obra de Max Brooks, ‘Guerra mundial Z’ o ‘Caspa mundial Z’ para mí. Soy consciente de que hizo también ‘Cabin on the Woods’, pero chicos esa película me gusta y además sale un unicornio de mala hostia matando people, lo cual merece todos mis respetos.

Pero la Netflix aun así decidió contar con este supuesto ser humano y le dio su confianza y cuantos dildos y vaselina pidiese para hacer mejor su trabajo, y así después enviárnoslos por correo para que entrase mejor este detrito. Todo comienza con un piloto de casi UNA HORA planteado como el puto culo, en el que, sin visión alguna (OJO SPOILERS como Daredevil, que es ciego. FIN DE SPOILER), en el que no se presenta prácticamente ningún personaje y que nos acaba ofreciendo secuencias de acción paupérrimas, con planos insuficientes y sobretodo peleas que me recuerdan bastante a la más que dudosa calidad de la Filmark. Es lo malo de tener un presupuesto famélico y de no saber usar el que tienes en disposición. O eso o que esto es una puta mierda. Además, Goddard ha elegido un montaje lento, angustioso y tedioso, que no propicia el avance de la historia ni la masturbación de los fans, acompañado de una iluminación más cercana a la zona de putis de enfrente de mi casa. Así que si, es la adaptación más oscura que ha hecho la Marvel, pero oscura de sórdido puticlub. Todas estas conjunciones consiguieron que no tuviese ganas de ver ni un episodio más, pero nada, que continué para destripároslo por aquí.

El absurdo guión del Daredevil de la Netflix está a la altura de las escenas anteriormente mencionadas y en el podemos encontrar peña tan profunda como villanos de opereta que no saben ni cómo cerrar las puertas de sus coches, hasta damiselas en apuros con más peligro que Wilson Fisk en un buffet libre chino. Además, la excesivamente lenta trama nos muestra los más obvios estereotipos racistas que podemos esperar desde ‘Kick-Ass 2’, entre ellos rusos con acentos desastrosos y nombres tan originales como Vladimir, chinos que saben kung-fu con disfraces horteras a lo Filmark o japoneses zen con diálogos filosóficos. Todo parece un extraño y blasfemo remix de ‘Los Soprano’ con ganas de imitar a ‘Arrow’, pero no tan Nolanizado.

DaredevilUna ida de cabeza continúa.

Por supuesto esto no acaba aquí y a todo lo anterior se le suman los más que vergonzosos momentos en los que todo el mundo habla español y más bien parece que tienen parálisis bucal completa. Incluso la persona que se supone que tiene de idioma materno el español necesita ser subtitulada para entenderla. Ni que decir que los demás dan directamente vergüenza ajena en estos menesteres. ¿Momento serio? Momento de chufla más bien.

Ni que decir del continuo metraje tirado a la inmundicia en lo referente a cosas triviales como burocracia jurídica, abogacía y tecnicismos varios relacionados con asuntos legales. Ni que esto fuera Perry Mason. A su vez los personajes que vemos aparecer por los trece capítulos de ‘Daredevil’ están todos marcados por la falta de carisma y una pésima caracterización, haciendo que cueste reconocerlos en los personajes del cómic. Se perfectamente que el protagonista es Matt Murdock porque es ciego, lleva gafas de sol con cristales rojos y a veces lleva bastón de idem, pero más allá de eso, el resto es un desastre. Foggy Nelson está más bien poco tocinete en relación con el del cómic y lleva melenilla de heavyrulo reprimido porque ahora va de abogado respetable. Karen Page es demasiado guapa y por tanto tiene su legítimo lugar como florero en la oficina de los abogados. Y sí, estoy diciendo que la están minusvalorando, pero eso a vosotros os la pela (aunque a veces haga cosas en piloto automático). Y luego el villano es un gordo que viste trajes con cota de malla futurista, como si esto fuera ‘Juego de Truños’, y responde al nombre de Wilson Fisk. Solo los más avispados os habréis dado cuenta de que es un homenaje a Kingpin, aunque no vista nunca de blanco y rosa, ni fume puracos. Un sinsentido. Y la gente se quejaba de que en la película del 2003 fue interpretado por un actor afroamericano de gran calado y peso (interpretativo y de barriga), pero en la serie le ha tocado a Ben Urich ser el negro, menuda cagada. Y por eso la palma, porque es negro y no es gracioso.

En los trece episodios sale un ninja de palo, y solo un rato para apalizar al cegato este. Y de Elektra y Bullseye ni rastro por ninguna parte. Pero si estos no salen, gente tan importante para Daredevil como el Zancudo, la Rana saltarina, o el Matador tampoco hacen acto de presencia. ¿Pero qué mierdas es esto? ¿Porque cojones no salen enemigos de verdad con habilidades molonas por esta serie? Falta de recursos de todo tipo.

La subtrama de King…esto Wilson Fisk pagafanteando a la chorba es de lo más mierdero posible. Me pareció ver de vez en cuando momentos de profunda gilipollez idiotizante y largas escenas de conversaciones íntimas de novios pedorros e imbecilizados a lo Crepúsculo cada vez que salían estos dos palurdos. Pero lo mejor es el estado mental de la chica, porque en los primeros episodios ni lo tolera porque es gordo y baboso pero forrado de pasta, después le parece un tío terriblemente misterioso y levemente interesante, y por el capítulo cinco (SI CINCO) esta perdidamente enamorada del ballenato calvo este. ¿Alguien ha dicho metraje tirado por el WC? También hay más gente pululando por los sets de rodaje de esta serie como Rosario Dawson que hace de enfermera que va curando al chuloputas invidente este y que ahora le quiere pero después no lo sabe, el chupatintas lameculos colega de Fisk, una china anciana cudeira que es muy pérfida, un Tío de la ONCE terriblemente misterioso que es el supuesto maestro de Matt Murdock, un cura que no cree en el Creacionismo y cuanta gente inútil os podáis imaginar.

Para finalizar decir que esta serie es tremendamente irrespetuosa con todas las facetas del cómic, pésimamente rodada y escrita, plagada de clichés y estereotipos baratos y con una carencia absoluta de la acción que caracteriza al género superheróico, y al hombre sin miedo. Justificar esta serie diciendo que es mejor que la película del 2003 no es valorable en absoluto. Que algo sea peor no significa que lo otro sea mejor.

Lo absurdo de la idea, más que saltarte a la vista, te arranca los ojos y los utiliza como sonda anal. El resultado final es una bazofia sin sentido que contradice todos los cómics del cegato sin miedo.