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‘Cyanide and Happiness. Zoo de golpes’, la risa más cruel es la más divertida

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Humor inteligente y cuidadas ilustraciones, educado y respetuoso con los gustos de todos sus lectores… De eso no hay nada en ‘Cyanide and Happiness’.

Soez, maleducado, grosero sobrepasando los limites y dibujado lo justo para ser una tira cómica, así es la genialidad que un puñado de dementes ha extendido por la red.

Cyanide and Happiness. Golpes de risaPlaneta Cómic recopila parte de su trabajo incluyendo algunas tiras inéditas y un juego aventura en el que el objetivo es no quedar como un gilipollas, o al menos no demasiado. Si de verdad aún necesitáis más tras este tomo podéis acudir a internet, la tira es popular hasta lo indecible y se traduce a más velocidad de la que los autores inventan chistes, la red le dio palabra, ¡y ellos la inundan de humor grosero!

Hablar de Cyanide and Happines (Cianuro y Felicidad) es hablar de hasta dónde puede llegar el humor más basto, y superar ese límite, por tres pueblos. Los creadores, Kris, Rob, Matt y Dave, tienen en su haber el mayor número de animaladas que he leído seguidas en un solo volumen, y he leído a Garth Ennis, Warren Ellis, he visto South Park, Rick y Morty, Kevin Spencer y un montón de cómics, series de televisión y películas que dejaban la educación no en la puerta si no en casa de su abuela para poder soltar lo que les apetecía, pero nunca han llegado al nivel de estos cuatro cabestros. Y lo malo es que no puedes parar de reír.

Para muestra sólo hay que leer una de las tiras sin los dibujos.

Viñeta 1

Personaje 1: ¿Con cuántos niños de cinco años crees que podrías en una pelea?

Viñeta 2

Personaje 2: ¡Je! Pues no sé… ¿con veinte? ¿Y tú?

Viñeta 3

Personaje 1: Pues pensaba que con veinticinco…

Viñeta 4

Personaje 1: …Pero en cuanto he pateado al tercero, los demás han salido huyendo del parque.

El chiste es infantil, cruel, pero tiene punch, te ríes, y no necesitas siquiera verlo, pero si encima lo dibujas con dos monigotes aún ríes más. Y eso es lo más grave ¡Son dos monigotes! ¡Todo el comic son monigotes! No es que esté  mal dibujado, es que un niño de 4 años que usara el Paint y se pusiera a jugar conseguiría estos resultados, pero te da igual, porque esa estética simple, sencilla, un poco cutre, da aún más validez a reírte de una animalada semejante como es pegarle a unos niños de cinco años.

Y este chiste es de los más moderados que un servidor ha encontrado para ilustrar esta reseña. El resto superan el límite de lo grosero, algunos son tan surrealistas que resultan absurdos, otros son simplemente mala leche concentrada, y los mejores, son tan políticamente incorrectos que Stan, Kyle y Kenny se horrorizarían, Cartman no, se los aprendería y repetiría una y otra vez, sobre todo el de la madre muerta.

Cyanide and Happiness

Porque Cyanide and Happiness es simplemente la imaginación llevada al poder, es inteligente, no es fácil hacer tiras cortas que tengan semejante impacto, está bien planteado, un dibujo detallado, serie, con estilo, habría restado valor al chiste, o habría resultado a un más hiriente. Un garabato no duele tanto al lector. Porque tiran con bala, a dar, donde duele, y después meten el dedo en el agujero, y lo llenan de sal.

Porque a veces hay que reírse del concepto de igualdad, afirmar que el amor es una enfermedad que nos hace defecar sangre, o recordar que tienes que aprovechar todo momento que tengas para poder “lamer un cereete”. Porque la felicidad es reírse a pecho partido sin parar y disfrutar de todo lo triste, lo correcto, lo malsano, y después seguir hacia delante sin querer colgar al artista. Porque si Cyanide and Happiness no existiera tendríamos que crearlo, sólo para reírnos, para oír como a mucha gente le resulta ofensivo en extremo, quizás para decir nosotros mismos que es un horror, pero lo leemos en secreto y nos partimos la caja con él. Porque a veces, ser feliz, es sólo reír.

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José Carlos Royo
Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para que este de verdad vivo.