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Crítica ‘El sangriento Imperio Romano’: La secuela de ‘Gladiator’

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‘El sangriento Imperio Romano’ es una epopeya histórica documental que retoma los acontecimientos posteriores al final de ‘Gladiator’

Siempre me han gustado este tipo de series documentales. Proyectos televisivos que combinan ficción y realidad. El sangriento Imperio Romano (Netflix) es un buen ejemplo de ello. Con la narración de Sean Bean y el protagonismo de Aaron Jakubenko y Edwin Wright, El sagriento Imperio Romano funciona como una epopeya histórica contextualizada durante el reinado del emperador Cómodo.

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Aquella época en la Antigua Roma supuso el inicio de la caída del mayor imperio que la civilización ha conocido. Bajo el gobierno de Cómodo, Roma sangraba. Sangraban los adoquines, pero también las arenas. Mientras el pueblo se divertía bajo el lema “Pan y Circo”, la corrupción hacía estragos. El heredero de Marco Aurelio no fue digno sucesor de su padre. El mayor error que cometió fue el de no escoger a otro emperador, como se hacía históricamente. Sino permitir que su propio primogénito tomara las riendas de un imperio enfermo.

La ficción documental histórica de Netflix podría ser la secuela de ‘Gladiator’

El sangriento Imperio Romano podría funcionar, tranquilamente, como la secuela de Gladiator. Esta vez con una base histórica por delante. Además de las escenas de ficción, aparecen testimonios de historiadores y estudiosos de la época en cuestión. Cómodo (Joaquin Phoenix) no muere en la arena del Coliseo junto a nuestro querido Hispano (Russel Crowe).

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En este caso, El sangriento Imperio Romano retoma los acontecimientos posteriores a la caída de Marco Aurelio. En apenas seis capítulos, descubrimos qué sucedió en Roma realmente después de Gladiator. El sueño que una vez fue Roma y que tanto el último emperador como Máximo Décimo Meridio compartían no fue así. Roma siguió sangrando de manera inevitable… Hasta el final de sus días. El sangriento Imperio Romano es una buena prueba de ello.