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‘Eternal Warrior. Días de acero’, a veces la guerra se gana con armas extrañas

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El señor de la guerra ha sido convertido en un perro guardián en ‘Eternal Warrior. Días de acero’

Eternal Warrior. Días de aceroEl inmortal que vive para la batalla tiene una nueva misión, y esta vez es extraña, tiene que salvaguardar una vida para evitar la extinción de una nación. El señor de la guerra ha sido  convertido en un perro guardián en ‘Eternal Warrior. Días de acero’, pero no es tan fácil como suena el seguir una profecía.

LA edad media, Gilad Anni-Padda sigue moviéndose entre los mortales ayudando a crear el destino de la humanidad, para servir al Geomante y sus designios, que conducirán al mundo a un futuro mejor. Pero para ello hay que realizar masacres, ganar guerras, y a veces proteger bebes para que se conviertan en líderes. Esa es la nueva misión del Guerrero Eterno, y su primer paso es el más confuso, ya que no sabe si ha elegido correctamente.

El habitual Greg Pak deja espacio a Peter Milligan para tejer esta nueva aventura de Gilad, Y el inglés decide contar una de las etapas pasadas del personaje, una que le llevo a descubrir que las victorias a veces no se ganan con sangre y fuego. Como si de una fábula de responsabilidad para el protagonista fuera, la moraleja le golpea no al finalizar su trabajo en estos sucesos, si no después, cuando su misión había terminado, y no exitosamente. Equivocado durante la mayor parte del tiempo, Gilad aprende una gran verdad sobre los hombres, el espíritu es tan fuerte como las ideas que lo impulsan, es tan tenaz como las palabras que lo animan, y aunque sea derrotado mil veces, volverá a levantarse si la canción del valor resuena en su cabeza.

Eternal Warrior Días de acero

A los lápices en ‘Eternal Warrior. Días de acero’ encontramos a un autor muy acostumbrado a dibujar espada y brujería, Cary Nord. El autor plasma la brutalidad y la violencia de forma magistral, pero a la vez $es capaz de mostrar una buena mano con las expresiones, un poco exageradas, pero acordes con el tono de discurso de aprendizaje, cada detalle se remarca par que el lector sea capaz de identificar a cada personaje, estereotipos muy fuertes en el imaginario, el gran guerrero, el cobarde, la mujer decidida, el rebelde.

‘Eternal Warrior. Días de acero’ continúa la saga de Gilad, pero este tercer arco vuelve a alejarnos de aquel primero en el que el protagonista decidía acabar con todos los dioses para acabar con su intromisión en la vida de los hombres. Van dos historias, buenas historias, que nos cuentan el futuro y el pasado del guerrero, y nos dejan con la incógnita de que fue de su autoimpuesta misión. Recomendable para aquellos que gustan de buenas historias con moraleja, y desde luego inevitable para los amantes de la espada y brujería. Aunque hay un detallito para el traductor, el uso de magyar cuando existe magiar en castellano ha producido cierto recochineo en el que suscribe. Pero quitando ese detalle, Eternal Warrior sigue con buen pie una senda difícil, la de la fantasía moderna, aunque como en este caso, sea en tiempos medievales.

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Reseña Panorama
Crítica de 'Eternal Warrior. Días de acero'
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José Carlos Royo

Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.

Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.

Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para
que este de verdad vivo.