Noticias / Cine / Críticas de cine / Crítica: El Ejército de los Muertos, un nuevo amanecer del cine zombie
Críticas de cine

Crítica: El Ejército de los Muertos, un nuevo amanecer del cine zombie

Crítica: El Ejército de los Muertos, un nuevo amanecer del cine zombie

(ALERTA DE SPOILER). El Ejército de los Muertos parece haber revivido al género muerto de los zombies, que aún intentaba seguir en vida con malos intentos en Hollywood en los últimos años. Fue necesario el regreso de Zack Snyder para conseguirlo.

Zack Snyder está de regreso. El director de El Amanecer de los Muertos (2004) hace su nueva entrega para el género que lo vio nacer, el de zombies. Esta vez, el cineasta estuvo al mando de El Ejército de los Muertos, el más reciente gran estreno de Netflix.

Así, y con el protagonismo de Dave Bautista, la plataforma colocó el pasado viernes 2 horas y 20 minutos de acción pura en su catálogo con dicho filme. Hay una gran cantidad de aciertos, pero así también una lista interminable de errores obvios y repetitivos que podrían hacer, si se corrigen, que las películas de muertos vivientes ganara calidad en Hollywood.

Lo vivo

El primer gran logro de Snyder con este filme fue, sin ninguna duda, el diseño de personajes. Aunque un poco clásico y cliché, el diseño de cada miembro del grupo de mercenarios parece haber salido directamente de la mejor versión de Resident Evil, pero diciendo esto en el mejor sentido posible.

Scott (Dave Bautista) tiene todo para ser el líder. El porte, la actitud y hasta la habilidad en combate hicieron del personaje un protagonista sobrio, pero ideal para la trama. La relación que este establece con su hija, la búsqueda del perdón y la responsabilidad de terminar la misión como el gran héroe nacional hacen que el guerrero genere la influencia suficiente.

Por su parte, hubo dos personajes que tienen toda la pinta de haber hecho parte de un videojuego, cuyas personalidades dieron al transcurso de la historia una fuerza superior. Inclusive, fueron dos de los que más sobrevivieron dentro del grupo.

Ellos son Lily (Nora Arnezeder) y Vanderohe (Omari Hardwick). La primera luce como una joven sanguinaria y oscura, siempre portando un armamento pesado, una moral dudosa y un corte de cabello realmente rudo. Eso, rudeza, es lo que la define.

Asimismo, el filósofo corpulento está armado con una sierra eléctrica capaz de aniquilar a cuanto enemigo se le cruce en el camino. Sin duda, una de las grandes cuotas de acción del largometraje vino por causa de este tipo. Fue tanta su relevancia que fue el último personaje en aparecer, habiendo sido infectado sin percibir y abriendo espacio para una secuela.

El Ejército de los Muertos: ¿Acción, política, familia, robos o zombies?

Otro de los destaques de la producción fue la mezcla de varios temas que dieron al arco de los muertos vivientes un tono muy bien definido. La combinación fue ideal entre acción tradicional, un robo del siglo, una carga política – social por explotar a una población entera y la prioridad por la economía en medio de un apocalipsis.

Normalmente, es bien conocido que un metraje que se base en zombies tendrá que ver con un virus, un grupo de sobrevivientes y las muertes secuenciales de los mismos. Esto fue revolucionado.

Si los mutantes no los mataban, lo haría el jefe de seguridad de Tanaka, lo que le dio al equipo otra amenaza. Además, los intereses de la misión no eran humanitarios ni de supervivencia, todo eso fue resumido en los primeros minutos de reproducción. Un aplauso para Snyder, quien logró profundizar el tema.

Finalmente, el acostumbrado diseño del zombie de Zack Snyder, mostrando ser un ser más rápido y hasta civilizado de lo que normalmente se muestra, fue una de las claves para el desarrollo. La idea de una comunidad, un líder y reproducción sexual entre estos ha dado un giro brillante al subgénero.

Crítica: El Ejército de los Muertos, un nuevo amanecer del cine zombie
Bautista (izquierda) y Zack Snyder (derecha) dialogan en el set de Army of the Dead

Lo muerto

A pesar de ser uno de los puntos alabados por muchos medios, el tema del maquillaje pudo mejorarse. Era algo trivial, pero debía considerarse. ¿Por qué? Porque se evidenció una diferencia clara entre los fenómenos que cumplían un rol importante como el rey, la reina o el policía, quienes estaban muy bien maquillados, y los extras, que meramente tenían polvo en el rostro. Entonces, cuando había tomas abiertas y muchos seres en pantalla, daba para ver mediocridad en el maquillaje de muchos.

Así, también se desaprovechó otro aspecto y fue el de la deslealtad humana. El guardaespaldas de Tanaka era un potencial villano, pudo haber preocupado a los ladrones protagonistas, pero no lo hizo, tenía una actitud muy predecible y se dejó ir uno de los mejores perfiles humanos que pudo desenvolverse. Si este hubiese causado riesgo, la misión se iba a volver mucho más emocionante.

Lo zombie

Ya se ha hablado de lo bueno y lo malo, pero también hubo cosas llamativas, así como los zombies de la película. Una de ellas, y tal vez la más, fue la banda sonora, uniendo grandes temas de Las Vegas y volviendo más psicótico el film.

Otro punto sorprendente fue la inclusión lingüística, la cual es una de las apuestas del director para sus proyectos a futuro. Fue magnífico cómo se mezcló el español con el inglés en algunas escenas, dando una sensación de globalización.

El final, mostrando el asesinato obvio de Scott a manos de su hija Kate, fue un punto muy alto lleno de emotividad y furor, se supo cerrar este libro con una última página de lujo.