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Crítica de ‘The Voices’

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Ya sabía yo que cuando vi por primera vez a Ryan Reynolds en la divertida y recomendable “Van Wilder” que este chaval llegaría lejos. Estaba claro que tenía talante para hacerlo, por el físico digo, pero escondía otro talento, el interpretativo, en papeles que le demandaban ser solo un tío con cara guapa. Y era cuestión de tiempo que alguien sacara su lado interpretativo a pleno rendimiento.

Marjane Satrapi ha sido la culpable que ha dirigido a Ryan Reynolds en la película ‘The Voices’ que ya venía de triunfar en el Festival de Sundance, y en el Festival de Sitges le ha pasado lo mismo. Marjane nos cuenta la historia de Jerry (Ryan Reynolds), que vive en un piso con la única compañía de su perro Bosco y de su gato Mr. Whiskers. Hasta aquí todo parece normal, pero cuando conoce a la bella Fiona (Gemma Arterton), nuestro protagonista llega a su casa y no duda en contarle a sus animales de compañía, un perro y un gato, sobre el encuentro y lo que piensa mientras somos testigos de cómo los animales le contestan y hablan con él.

Es una historia un poco rara, más que nada por los animales que hablan con él, pero os contaré sin desvelaros nada de la historia que Jerry sufre un poco de esquizofrenia y que en la cinta podremos ver el mundo a través de sus ojos. Para bien o para mal. No voy a contar nada más porque luego viene la parte buena de la cinta y la más irreverente. Ryan Reynolds además está perfecto para un papel como este, y hace que Jerry cobre vida para todos nosotros con total veracidad. El resto del elenco son compañía para él, con la salvedad del cabrón del gato que se lleva también los mejores momentos de la cinta sin duda. El arrancó más risas durante la proyección que cualquier monologo del club de la comedia.

Marjane retrata un relato triste, que aunque duela reconocerlo es la base de la historia y del comportamiento de Jerry pero lo hace con dosis de humor, de colores vivos, de conversaciones y situaciones hilarantes, cerrando toda la historia con una escena final que hará que los espectadores abandonen el cine con una pequeña sonrisa en su rostro, a pesar de ser testigos de la historia que nos ha contado.

Esta es mi otra gran apuesta, de lo que más me gusto en el Festival de Sitges y que sin duda, permitirá a su directora enfrentar otros proyectos con un claro estilo marcado. Y también servirá para que Ryan Reynolds se aleje de esa imagen de chico guapo sin talento que le ha acarreado sus primeros papeles. Con “Buried” ya lo demostró y ahora con “The Voices” se confirma todo. El festival la acogió con muy buena crítica, con aplausos, y con ese cierto aroma a película de culto que poco a poco va atesorando. Lo merece.


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Christian Arza

Mi nombre es Christian y nací hace 30 años en Barakaldo, Bizkaia. Recuerdo la primera película que vi en el cine, fue ‘La historia Interminable’, y costó llevarme a verla porque repetía una y otra vez, no me gusta. Que se le va a hacer, era un niño. Duró mi negación hasta que la gran pantalla se puso oscura y empezaron las imágenes del cielo con las nubes mezclado con la voz de Limahl que era el tema central de la misma. Ahí cambió todo. Cientos de películas después, mi pasión por el cine no ha hecho más que aumentar permitiéndome además descubrir grandes películas, actores, directores, actrices y guionistas. En el 2009 quise pasar de ver películas a poder escribir y dirigir lo que durante tanto tiempo mi imaginación me decía. Así nació la productora Moon Films, desde la que escribo historias y soy guionista de sueños y en la que queremos dar voz a todas las personas que quieran contar algo y que como yo hace años, no supieran donde ni cómo. También he podido cumplido otro sueño al colaborar en un blog de cine, este que leéis y que me permite contaros las principales noticias relacionadas con el cine, las series o los cómics. Así como informaros de los eventos en los que, desde la productora, participamos. Y mi viaje no acaba aquí, aún tengo muchas ganas de luchar por mis sueños, de seguir aprendiendo, errando, de probar cosas y sobretodo contarlas. Porque la imaginación no tiene límites, así que no voy a ser yo quien se los ponga.

Podéis leerme también en http://www.moonfilms.es