Inicio Series de televisión Crítica de ‘Spartacus’. Acción, sangre y sexo

Crítica de ‘Spartacus’. Acción, sangre y sexo

6292

Spartacus es una serie basada en la historia del famoso Gladiador Espartaco.

En torno a su figura se incluyen personajes de ficción así como acontecimientos relatados de una manera más atractiva para el espectador aunque respetando el hilo argumental de la historia real. El esclavo más famoso de la historia de Roma vive únicamente para volver a ver a su esposa mientras sufre las penalidades y las mentiras que le imponen en su Domus. Acción, sangre y sexo son los pilares en los que se basa esta serie que, tristemente, tuvo que sustituir al actor principal, Andy Whitfield, tras su muerte en 2011 por un cáncer y otorgarle el papel a Liam McIntyre.

Crítica

Para bien o para mal es una serie que no dejará indiferente a nadie por muchos detalles. Lo que pretende es apartarse de lo convencional que nos ofrecen otras series que incluyen características como las de Spartacus. No es que se pueda decir que hay muchísima sangre y escenas de sexo explícito sino que es una seña de identidad de cada capítulo. La costumbre y posicionamiento en favor de los esclavos al que te lleva la serie hacen que dejes de escandalizarte por los excesos que se van viendo con el paso de los episodios. También es verdad que el estilo de vida romano de la época no privaba de nada a los que podían disfrutar de las ventajas de pertenecer a la alta sociedad. El libertinaje y el bajo precio de la vida y la facilidad para perderla eran algo que no sorprendía a nadie.

Spartacus War Of The Damned

Lo cierto es que la primera temporada es la que más engancha al público. Apenas contamos los seriéfilos con algunas de ese estilo o en las que se puedan ver gladiadores sobre la arena de un circo romano. En esta ocasión no es en el Coliseo sino en Capua donde se desarrollan la acción y los combates y no faltan los miembros seccionados, las cabezas cortadas o los intestinos brotando del vientre de un gladiador aniquilado por alguno de los protagonistas. Cabe destacar la habilidad con la esgrimen espadas, hachas, lanzas o escudos los actores y lo demuestran en cientos de ocasiones a lo largo de las cuatro temporadas.

El “choque de egos” también influye mucho en el devenir de la línea argumental de la serie. Varios de los personajes principales que acompañan en la trama a Espartaco se han granjeado un estatus allá por donde han pasado y será muy difícil arrebatárselo si no es con los pies por delante. La serie ofrece un “rifi-rafe” continuo entre el protagonista y otro de los que tienen mucha importancia en ella, Crixo.

Otra parte muy importante y esencial de la serie es el papel que juegan las mujeres. Dicen que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer y en “Spartacus” no es menos. Nuestro protagonista tiene varias fases de amor con mujeres diferentes en función de la relevancia y el papel que tiene el esclavo en cada momento. El ya citado Crixo experimenta un sentimiento más romántico y fiel durante las cuatro temporadas que nos traerá momentos emotivos y también de gran tensión. Tampoco faltan las relaciones homosexuales entre gladiadores con especial atención a un romance entre dos de los personajes secundarios.

Spartacus es una diferente para los que nos gusta echar la vista 2.000 “y pico” años atrás y conocer cómo vivían entonces aunque en esta ocasión lo podamos comprobar de manera, a veces, exagerada y sin ningún filtro. El argumento engancha mucho y no hay un sólo capítulo que decepcione por falta de acción o emoción. Eso sí, sin ninguna duda, no es apta para menores de 18 años.