Inicio Cine Crítica de SHAME

Crítica de SHAME

359
Imagen de Michael Fassbender en "SHAME"

Nuestros amigos de Sensacine.com nos han invitado al pase de la película “Shame”, que se estrena el próximo 17 de Febrero, y al que ha asistido nuestro corresponsal en Madrid Gustavo Martín.

La película es del genero drama y cuenta con la dirección de Steve McQueen, el guión de Abi Morgan y Steve McQueen  y  la interpretación de Michael Fassbender (Malditos bastardos, X-Men: Primera generación), Carey Mulligan (Wall Street 2: El dinero nunca duerme, Drive)  y James Badge Dale (The Pacific, Rubicón) . La distribuidora es Alta Classics.

La historia transcurre en Nueva York, donde Brandon (Michael Fassbender) vive obsesionado con el sexo, aunque es incapaz de mantener una relación seria con una mujer y su vida sexual se limita a encuentros esporádicos con chicas de bares o prostitutas. Su vida se ve trastocada cuando su hermana Sissy (Carey Mulligan) aparece y le pide quedarse unos días en su casa. Pronto se darán cuenta que sus vidas no son tan perfectas como aparentan ser.

La película es de alto contenido sexual, en el que aparece el protagonista constantemente al desnudo practicando sexo o masturbándose, aunque esto no se muestra explícitamente. Se muestra a un personaje que se evade de la realidad a través del sexo, huyendo de algún secreto que le perturba y que le impide tener una vida normal. Es una película original ya que no existen muchas otras con una trama similar,  aunque resulta algo extraña de ver. Es una historia abierta que deja al público al salir del cine, la posibilidad de debatir y de buscar explicaciones a los hechos.

Los escenarios elegidos para rodar la película son sobre todo interiores de apartamentos,  oficinas, las calles de noche y el metro de Nueva york. Los actores tienen una interpretación sobresaliente, aunque a veces da la sensación de que Michael Fassbender esta interpretando a Magneto de los X-men: Primera generación, porque muestra la misma expresión y gestos que en la anterior película, aunque esta vez sin ropa.

Le damos de nota un 6 sobre 10

Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.