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Crítica de ‘Pos Eso’: Humor, gore y folklore español

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‘Pos eso’ narra la historia de La Trini, una famosa bailaora que se retira tras la muerte de su marido, el célebre torero Gregorio. Sumida en una depresión, la folclórica se dedica a cuidar a su hijo Damián, quien sufre ataques un poco extraños. Esto lleva a La Trini a contactar con el Padre Lenin, un cura en plena crisis de fe que acudirá a la familia para ayudar al pequeño.

Detrás de esta película se encuentra el realizador valenciano Sam y la productora Conflictivos Productions, quienes han logrado tras cinco años de producción un laborioso trabajo. El filme  emplea la técnica stop-motion con plastilina, algo que ya hizo anteriormente su director en el corto de animación Vicenta y con el que consiguió más de 70 premios en diferentes festivales nacionales e internacionales.

Actores tan conocidos como Santiago Segura, Álex Angulo, Anabel Alonso, Josema Yuste, Nacho Vigalondo o Carlos Areces ponen las voces  a los protagonistas de esta historia. Algo que además disfrutaron mucho sus actores, pues pudieron darles su toque personal.

Los personajes son fieles reflejos de algunos de los personajes más famosos del mundo del “famoseo”, como por ejemplo  La Trini, inspirada en la Pantoja. Además de las apariciones de Belén Esteban, Karmele o Mariñas en otros.

La película cuida todo en las escenas sangrientas además de tener un montón de  referencias al cine, no solo el terror americano, sino también a los clásicos españoles de los 60 y 70, con homenajes a Gracita Morales o la Tonta del Bote, entre otras.

Sam y su equipo logran la atención del espectador  aunque conozcamos de memoria la trama gracias a puntos de humor. ‘Pos Eso’ es una cinta de tinte satánico, gore y perverso, cuya proyección en el último Festival de Sitges obtuvo una Mención Especial del Jurado.

Por otra parte, a través de este filme  se ve el progreso en la animación del realizador desde sus primeros cortos, tanto en sus magníficos decorados, cuidando todos los detalles como en sus personajes, donde se nota el cariño de su director hacia ellos al igual que el de los actores que les prestan sus voces.

La cinta cumple su principal función, entretener y aunque algunos de los personajes hayan pasado un poco de moda, la intención del realizador no fue en ningún momento hacer una película sobre temas actuales. Resumiendo, Pos eso asegura pasar un buen rato al espectador.