Inicio Cine Crítica de ‘Oblivion’: desigual espectáculo de ciencia ficción

Crítica de ‘Oblivion’: desigual espectáculo de ciencia ficción

2393
Wallpaper oficial de 'Oblivion', con Tom Cruise
Wallpaper oficial de ‘Oblivion’, con Tom Cruise

En ‘Oblivion’ todo parece estar atado y bien atado; Joseph Kosinski dirige y coescribe la adaptación de su propia obra, una novelita de 12 páginas que llegó a convertirse en novela gráfica tipo ‘ashcan’ de gran pegada en la Comic- Con de San Diego. Tras rechazar una oferta de Disney con la intención de no hacer una película infantil al estilo Sparrow, Kosinski decidió hacer las veces de productor, firmar con Universal y llevar su obra a la pureza autoral.  Además, ha contado con el trabajo de Claudio Miranda, reciente ganador del Óscar a la mejor fotografía por ‘Life of Pi’, y se nota. La armoniosa mezcla de croma y paisajes reales le va al pelo a una tierra donde por encima del yermo y desolador paisaje postapocaliptico se yergue el edificio desde donde Jack Harper (Tom Cruise) se prepara día a día para su rutinaria misión; reparar drones y combatir  la resistencia alienígena. La Tierra consiguió ganar la batalla al invasor extraterrestre pero no logró salvarse a sí misma y tras el invierno nuclear llegó el éxodo. Es allí, por encima de ese territorio hostil, en su hogar, en la cuna de la tecnología, donde un impoluto y monocromático Jack Harper espera el momento para partir al fin hacia su hogar. El cromatismo blanco y puro de esa estética  futurista, que tanto recuerda a ‘THX 1138’, va tornando grisáceo a medida que Jack va descubriendo la verdad que reviste su distopía hasta caer en las tinieblas tras su encuentro con Julia (Olga Kurylenko), la memoriosa viajera del tiempo que otorga a Jack el conocimiento, no solo del pasado, sino también del presente y del futuro.

A medida que Jack va descubriendo la razón de su existencia, la película cae en un torbellino de tópicos que entierran el soberbio comienzo del filme de Kosinski. ‘Oblivion’ acaba terminando por ser un divertido juego en el que encontrar las ricas referencias de las que hace uso; la elección entre la verdad y la ignorancia de ‘Matrix’ (con Morgan Freeman en el papel de Morfeo), el diseño de la nave burbuja que tanto recuerda a las usadas en las Guerras Clon o la persecución de los drones que acaba convirtiéndose en un calco de la batalla final que tantas veces hemos visto en ‘Star Wars’.

El gran entretenimiento del principio y las buenas sensaciones acaban tornándose en gatillazo mientras asistimos al declive de una historia que se acerca peligrosamente a los argumentos de conocidas obras del género.

Lo mejor: La primera parte de la película, cuando el guion es simple pero efectista. La arquitectura creada por Kosinski  que ya pudimos disfrutar en la secuela de ‘TRON’.

Lo peor: La escasa originalidad del segundo tramo de la misma.

Del 1 al 10, de nota le ponemos un 6.

Aitor Lopez
A pesar de gastar bastante tiempo en su Licenciatura de Historia siempre le apasionó el cine; desde los blockbusters de Lucas y Spielberg, que devoraba de pequeño, a los Ford, Coppola, Scorsese y Wilder de los que disfruté más adelante. Así, movido por un irrefrenable deseo de ser fiel a sí mismo, se mudó de Zaragoza a Barcelona para realizar un Master en Estudios de Cine con la esperanza de que este le abriera las puertas del competitivo mundo periodístico. Desde la Ciudad Condal compagina su pasión por el cine con la historia, los comics de superhéroes y alguna pachanga baloncestística ocasional.Podéis leerme también en http://cinepropagandaycintasdevideo.blogspot.com