Inicio Cine Críticas de cine Crítica de ‘Los tres mosqueteros’. Por Enrique Abenia.

Crítica de ‘Los tres mosqueteros’. Por Enrique Abenia.

694
Compartir


‘Los tres mosqueteros’, la obra más famosa de Alejandro Dumas, ha conocido varias adaptaciones cinematográficas. Por ejemplo, quienes ronden la treintena recordarán la película de 1993 protagonizada por Kiefer Sutherland y Charlie Sheen. Casi dos décadas después, Paul W. S. Anderson se ha encargado de una nueva versión inspirada en aquellos personajes y desarrollada de acuerdo con los gustos actuales del público mayoritario. Un filme de aventuras tan entretenido como intrascendente, ideal para verlo con una bolsa de palomitas.
El joven D’Artagnan (Logan Lerman) llega a París dispuesto a convertirse en un mosquetero y, por lo tanto, ser un miembro de la guardia personal del Rey. A raíz de un pequeño encontronazo, conoce a los mosqueteros, ahora caídos en desgracia: el frío y arisco Athos (Matthew Macfadyen), el bruto Porthos (Ray Stevenson) y el refinado y religioso Aramis (Luke Evans). Los cuatro unirán fuerzas para frustrar un complot orquestado por el cardenal Richelieu (Christoph Waltz), que pretende controlar el país en plena guerra con Inglaterra. En su camino, los héroes se encontrarán con la bella y ambiciosa Milady de Winter (Milla Jovovich) y el duque de Buckingham (Orlando Bloom).
Crítica de Los tres mosqueteros: El largometraje, presentado en el Festival de San Sebastián, combina acción, intrigas palaciegas y humor; un envoltorio vistoso al que Anderson incorpora su inconfundible estilo, con la ralentización de las secuencias de lucha marca de la casa. Sorprende que el guión incluya batallas aéreas, elemento fantástico que difumina la esencia de la obra de Dumas, marcada por los duelos con la espada. Esa licencia creativa se emplea para conferir más espectacularidad al producto, exhibido en un formato 3D que no aporta demasiado.
En líneas generales, ‘Los tres mosqueteros’ consigue su objetivo (hacer pasar el rato) a pesar de la simpleza de una historia que no explota a fondo sus posibilidades. Paul W. S. Anderson logra su mejor trabajo desde ‘Horizonte final’ y se reconcilia con los espectadores tras las flojas entregas de ‘Resident Evil’ y, sobre todo, perpetrar el bodrio ‘Alien vs. Predator’.
Sin desvelar nada de la trama, cabe destacar que la película puede suponer el inicio de una saga, lo que dependerá de su andadura comercial.

Compartir
Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.