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Crítica ‘La Broma Asesina’: Destilado de Joker, de caos y de locura en versión animada

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‘La Broma Asesina’ es una adaptación animada del cómic homónimo de Alan Moore y Brian Bolland brutal. Perfecto. Magistral. A excepción de una primera parte que ha suscitado mucha polémica pero que, a mi juicio, está perfectamente ejecutada y tiene un regusto a Brian Azzarello formidable.

Hacía tiempo que veníamos pidiéndolo, y al final se cumplió. Hace aproximadamente un año, la vertiente animada de Warner Bros. confirmó en la SDCC2015 que, junto a la conclusión de la trilogía de Batman y Robin que supuso ‘Bad Blood‘, adaptaría con una película de animación “La Broma Asesina”. Un anuncio que motivó a toda la vertiente de lectores de DC Comics, que soñaban desde hacía tiempo con una traslación de las viñetas a la pantalla de esa obra legendaria que atrapa a seguidores de Batman y Joker desde la primera página hasta la última. Desde la primera gota de agua hasta la última risa del payaso. Y, una vuelta alrededor del Sol después, aquí la tenemos. Y no ha defraudado.

Alan Moore y Brian Bolland rediseñaron, en la década de las reformulaciones, el mito del enemigo más afamado del Hombre Murciélago. Nunca ha habido un Joker como él. Y nunca lo habrá.

Joker - La Broma Asesina - reseña

Cuando Alan Moore, en plena vorágine de fama y creatividad, se topó con la posibilidad de hacer un cómic sobre Batman, lo tuvo claro. ¿Qué mejor manera de enfocar una novela gráfica muy cortita que colocando al Joker en el centro de la trama? Lo que nadie se esperaba era lo que vendría después. Apoyado en un Brian Bolland desatado, que diseñó al Joker con cada golpe de esos guiones tan legendarios del bardo de Northampton, Moore creó de cero todo el simbolismo del príncipe payaso del crimen. Suyo es el origen canónico que ha quedado para el imaginario colectivo.

Entre el historietista e ilustrador británicos destrozaron las pocas barreras que quedaban, por aquel entonces, en el mundo del cómic y nos presentaron una historia oscura, violenta y psicótica. Nunca el Joker estuvo tan desatado como en aquellas páginas (quizás Frank Miller también lo llevó al máximo con “El regreso del Caballero Oscuro”). Nunca fue tan violento. Nunca tan sádico. Nos descubrió la psique del Joker. Nos destapó la venda de los ojos y nos mostró la realidad. Su realidad. Y nos encantó.

La adaptación cinematográfica de “La Broma Asesina” parte desde cero, desde un material completamente nuevo. La historia se transforma de manera significativa, pero, en conjunto, se puede llegar a tolerar.

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Brian Azzarello ha sido el partícipe más significativo de esta traslación de “La Broma Asesina” a la animación. No en vano, el guionista de Cleveland conoce muy bien al protagonista tras su experiencia en “Joker” (la novela gráfica). Consciente de que era imposible adaptar el cómic de Alan Moore y Brian Bolland sin quedarse corto, y consciente de que todos nosotros lo sabíamos, Azzarello ideó una historia a modo de introducción, con un antagonista mafioso que le diera más importancia a Batgirl (Barbara Gordon). Y, sin saberlo, también le dio trasfondo a Batman.

Haciendo buenos los rumores vertidos en ‘Batman Beyond‘, Azzarello coloca a Batgirl y Batman en un contexto social cercano al amor. Pero solo cercano. Estamos hablando de Batman. La polémica escena de ambos teniendo sexo ya ha dado la vuelta al mundo. Ha habido muchas quejas al respecto, por el cambio tan importante que supone para la verdadera trama de “La Broma Asesina”. Pero de toda esa introducción, cabe destacar la profundidad y la tridimensionalidad literaria que logra Azzarello con la relación entre ambos. Entre un Batman reticente, que quiere que Batgirl abandone su guerra, y una Barbara Gordon que se niega a tirar la toalla. ¿La clave? “No has visto el abismo que yo veo cada día”, dice Batman. ¿Cuando Batgirl lo ve? “Lo he visto y no puedo soportarlo”. Es entonces cuando aparece el Joker (odioso su doblaje al castellano, perfecto con la voz original de Mark Hamill).

‘La Broma Asesina’ cumple, viñeta a viñeta, con lo que es el cómic de Alan Moore y Brian Bolland. Locura y caos existencial que, combinados, convierten la historia en la máxima expresión por el desprecio a la realidad y a la existencia del hombre medio.

La Broma Asesina - spoiler - critica

Cada vez que leo “La Broma Asesina” y, tras verla también, siempre pienso en una frase del grupo de música Héroes del Silencio: “La ficción es y será mi única realidad”. Me acuerdo de ella porque “La Broma Asesina” tiene momentos de verdadera expresividad y simbolismo en relación a la pérdida de la realidad (y, por ende, de la personalidad) en virtud de una locura y un caos sin parangón. Joker es la máxima representación de ese paradigma. Su vida es como una triste canción, tocada por la mala fortuna y la desesperación e impotencia del perdedor.

En “La Broma Asesina”, el príncipe payaso del crimen deja de ser príncipe y payaso y se convierte en la sublimación del caos. Lo más repulsivo del ser humano son sus inútiles y frágiles nociones del orden y de la cordura. Si pones demasiado peso sobre ellas se rompen”. Por eso Joker, tras disparar a Barbara Gordon y preguntar esta por qué hace eso, el payaso le responde: “Para demostrar algo. Por el crimen”. Su mal día acaba siendo, tanto o más, el mismo mal día que Batman tuvo. Aquel niño, solo en el callejón, con el cuerpo de sus padres todavía calientes por la sangre derramada. Batman y Joker. Los dos locos del manicomio que escapan juntos. Uno, que saltó al otro tejado y le aseguró al otro que, con la ayuda de su linterna, podría conseguir cruzar con él. Pero la luz se apagó. La luz se apagó hace mucho tiempo. Ahora, el destino solo les depara el mito de Sísifo. Hasta que la piedra caiga. Hasta que uno de los dos acabe matando al otro.

Batman - La Broma Asesina - critica

En resumen, la película de animación ‘La Broma Asesina’ es una magnífica adaptación del cómic de Alan Moore y Brian Bolland. A excepción de esa primera parte, necesaria por motivos audiovisuales pero demasiado atrevida para algunos lectores más acérrimos (aunque soberbia en su ejecución), el resto de este nuevo producto audiovisual de Warner Bros. Animation es soberbio. Perfecto. No obstante, siempre recomendaré coger el cómic y volverlo a leer. Y leer. Y releer. Y volverlo a releer. Mil y una veces. Porque ni siquiera una película de animación que es el cómic tal cual puede igualar la experiencia que supone tocar con las manos la locura.

David Lorao
Graduado en Periodismo. Concibo el cine como la fábrica de sueños que forjó George Méliès y vivo a medio camino entre el Asilo de Arkham y la Cocina del Infierno. Devorador de cómics y adicto a la literatura y las series de televisión. Admiro por encima de todo la obra de Alan Moore, Frank Miller y Neil Gaiman, aunque no le daría la espalda a nada que haya salido de los lápices creativos de Ibáñez. Generación 'Goonie' y pasión por la escritura. "Nunca abandones tus principios, ni siquiera en presencia del apocalipsis". También puedes leerme en twitter como @goonielor.