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‘Jupiter’s Legacy’, ser héroes, morir como héroes, ser héroes, la rueda siempre gira

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Padres e hijos, el eterno conflicto continúa, pero ahora es un poco más difícil, porque todos ellos son seres superoderosos. ‘Jupiter’s Legacy’, superhéroes, familia, responsabilidad y un poco de mala leche. Imprescindible.

Jupiter's Legacy Cuando un grupo de personas elegidas por un hombre con un sueño adquieren superpoderes, se convierten en símbolos de un mañana mejor, de que todo es posible. Pero, ¿Cuándo acaba ese sueño? ¿Al final los gigantes tienen pies de barro? ¿Podrían ser los más poderosos la solución a todo? Muchas preguntas y sólo una respuesta, los superhéroes son hombres.

Mark Millar ha traído una cantidad de obras maravillosas al noveno arte, y con ‘Jupiter´s Legacy’ ha dado un poco más, un esfuerzo por una serie más larga, más ambiciosa, que bebe de muchas fuentes y descompone muchos tema para construir una nueva visión del superhombre, de los poderes, de la familia, de la redención y sobre todo, de que el destino manifiesto es sólo la manifestación de nuestras aspiraciones.

EL origen de la historia es totalmente pulp, un homenaje a los héroes científicos de antaño. El desarrollo está cerca del utópico Superman, bueno, leal, honorable y siempre recto. El primer giro de guión es una guerra civil, una revolución contra el poder establecido. Y después de eso tenemos la calma, una dictadura. Una revisión de lo que seres así podrían significar para la política, una visita a cosas planteadas en obras como Watchmen o Civil War, del mismo Millar. Aunque la idea no es totalmente nueva, ya que Warren Ellis visitó en Black Summer, No Hero o Supergod algunos de estos aspectos. Pero es Millar quien completa todo esto con el desarrollo familiar, si Robert Kirkman en Invencible era capaz de añadir eso al desarrollo de su serie, el escocés lo lleva más adelante. Pero no contento con ello, la redención por la paternidad, las relaciones parentales desnaturalizadas y problemáticas, y la fama como elemento destructivo de un legado honorable, mucha chicha para un bocadillo tan pequeño. Nada de eso, no es la cantidad de carne, es la calidad, ternera de kobe, jamón cinco jotas, con un poco de queso de cabra fundido, y a degustar un maravilloso plato.
20150115_183223Millar construye una historia que trata de superhéroes, una historia de ciencia ficción con superhombres que deciden cambiar el mundo inspirando lo mejor de los hombres, pero que se enfrentan a lo más duro que podía pasarles, que no consigan cambiar nada, que la humanidad siga su camino autodestructivo. Incluso sus hijos, que tenían que tomar su legado, son humanos y tienen los mismos defectos que ellos combatían, cuya imagen crearon para que esos comportamientos egoístas se dejaran atrás. Pero algunos quieren cambiar algo, quieren dejar de ser ejemplos, para ser reglas a seguir para mejorar, no inspirar, sino guiar.

Frank Quitely es el encargado de plasmar todo esto en las páginas, y lo consigue, con su estilo entre realista y deformante, con su gran capacidad para lo espectacular, o para transformarlo en algo común. Grandes planos con el contenido justo, detalles en pequeñas imágenes, combates brutales, movimientos a toda velocidad, o planos completamente congelados. Quitely es capaz de modificar la narrativa de su arte para darte la mayor emoción sin ni siquiera esforzarse en darte detalles. Uno de los grandes dibujantes de la actualidad por su gran capacidad y detalles, y por su gran sentido de la narrativa.

Pero antes de conocer el futuro de ese mundo transformado tras una revolución heroica, veremos los principios del mundo de Jupiter’s Legacy, llegará Jupiter’s Circle, y nos contará como construyeron esa imagen para inspirar a la humanidad para que cambiaran el mundo. Y como el ser humano indolentemente ignoró esas buenas intenciones para seguir su camino autodestructivo.

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José Carlos Royo

Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.

Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.

Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para
que este de verdad vivo.