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Crítica de ‘Enemy’

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Basada en la novela ‘El hombre duplicado’ de José Saramago, llega a nuestras pantalla ‘Enemy’ a cargo de Dennis Villeneuve director de grandes obras que hemos comentado en cinemascomics como “Prisioneros” o “Incendies” y del cual podéis leer una entrevista realizada por nuestro compañero Aitor López en el Nº 1 de ‘CMC Entertainment’. El guión es de Javier Gullón y cuenta con los actores Jake Gyllenhaal (Adam y Anthony),  Mélanie Laurent (Mary),  Isabella Rossellini (Madre),  y Sarah Gadon (Helen) . La distribuidora es Alfa Pictures y se estrena el día 28 de Marzo de 2014.

Enemy-Denis-Villeneuve-Jake-Gyllenhaal

Adam es un aburrido profesor de universidad que viendo una película que le han recomendado parece encontrar un actor que se parece bastante a él. Tras localizar a Anthony, los 2 comprueban que son exactamente iguales, lo que provoca un rechazo inicial mutuo, y un confrontamiento posterior.

Esta extraña historia se desarrolla en Mississauga y Toronto (Canadá), ciudades abarrotadas de gente donde se muestran barrios con edificios  masificados, donde Jake Gyllenhaal (“Prince of Persia: las arenas del tiempo” y “Prisioneros”) interpreta a dos personajes idénticos como dos gotas de agua, pero con personalidades completamente distintas. Adam es un profesor de universidad perdido en la vida, al que parece faltarle tener un  sentido de la vida, mientras que Anthony es un actor de segunda, con una personalidad más oscura, que se deja llevar por sus pasiones y deseos. Ambos tienen una mujer parecida en aspecto, y una conexión muy extraña imposible de descifrar. Con un  estilo de película de David Lynch, aunque más comprensible, todo va transcurriendo de un modo extraño. Según pasan los hechos da pie a que el espectador cree sus propias teorías y explicaciones al enigma que surge ante dos personajes duplicados. Todos los personajes muestran una alta carga psicológica, mostrando desde los más básicos instintos, a la desconfianza, incomprensión o la depresión. Y es la psicología de los personajes lo más importante de la historia, más que el argumento, que carece de sentido. Y es que cuando se acerca el final donde todo debe aclararse, nadie sabe cómo deshacer este enredo y te despiden con un “adiós vete a tu casa y piensa  si quieres entender esto”. Con lo cual no sabes si acabas de ver una obra maestra que tienes que descifrar, o has visto una autentica farsa que no han sabido concluir. Si la calidad se mide por la intriga que te trasmite durante la duración de esta, nos encontramos ante una excelente película. Personalmente las películas que dirige Dennis Villeneuve me atraen muy gratamente por su originalidad, por su cercanía a un estilo independiente, y algo diferenciado del típico cine comercial.