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Crítica: Cazadores de Dragones

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Crítica de la película de animación Cazadores de Dragones.

El cine de animación esta progresando mucho, ya no solo salen peliculas de Pixar y Dreamworks, otras productoras se lanzan con todo con sus films, las dos gigantes americanas están viendo como productos europeos intentan hacerles frente, en 2009 fue “Planet 51” y ahora nos llega desde Francia “Cazadores de Dragones”.

Cazadores de DragonesLa historia trata de dos amigos que se ganan la vida cazando dragones, pero nunca consiguen cobrar el dinero que necesitan para hacer su sueño; conseguir una granja con ovejas. Por fin les llega su gran oportunidad, un rey les encarga ir al fin del mundo para cazar al gran destructor y creador de la nada. Un viaje peligroso y muchas aventuras les esperan.

Crítica: Cazadores de Dragones. La idea es buena y los personajes están bien hechos pero la película es bastante floja, un producto unicamente para niños, porque cualquier persona adulta se aburrirá, el dragón final esta sacado directamente de los malos de Mario Bros. Los decorados son una copia de Avatar, con sus colinas flotantes y todo.
Una película menor de dibujos de animación hechos por ordenador, pero que puede gustar a los más pequeños de la casa. Claramente para ellos está orientado el film.

Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.