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Crítica BSO de ‘Oz, un mundo de fantasía’

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Ponemos nota a la banda sonora de ‘Oz, un mundo de fantasía’.

Cartel de 'Oz, un mundo de fantasía'
Cartel de ‘Oz, un mundo de fantasía’

Después de la pésima trilogía de Spider-Man y una nueva aportación al terror con ‘Arrástrame al infierno’ (‘Drag Me to Hell’), Sam Raimi vuelve a las pantallas apuntándose a la moda de cine fantástico que viene sacudiendo las salas desde hace algunos años. Tras un 2012 marcado por ‘Blancanieves y la leyenda del cazador’ (‘Snow White & the Huntsman’)‘El hobbit’ o ‘Ira de titanes’ (‘Wrath of the Titans’), la presente temporada no parece quedarse atrás, ya que en tan solo cuatro meses se acumulan en nuestras salas desde ‘Hansel y Gretel’ hasta ‘Jack el caza gigantes’, pasando por ‘Hermosas criaturas’ (‘Beautiful Creatures’), de Richard LaGravenese.

Con este panorama es comprensible que el habilidoso director de ‘Evil Dead’ haya querido apuntarse a la fiesta, ya que garantiza cuantiosos beneficios en taquilla. No obstante me sigue pareciendo curioso que figure como realizador, ya que se trata de un cineasta acostumbrado al ‘gore’, el terror y la broma de serie B, que a juicio de un servidor es lo que mejor se le da. Aunque viendo su currículo es indiscutible que el tío Sam necesitaba dinero, algo que en el pasado le llevó a trabajar con Tobey Maguire haciendo las veces de hombre araña (con terrorífico resultado).

Centrándonos en la banda sonora creo firmemente que la elección de Danny Elfman es perfecta para este comercial regreso al mundo de Oz. Se trata de un compositor con un currículum sobresaliente en el campo del cine fantástico, además de ser un músico y vocalista versátil, con gran habilidad para crear sonidos arrolladores y llenos de vida. Por lo tanto no es de extrañar que el compositor nacido en Los Ángeles haya elaborado una partitura llena de energía, magia y misterio, aunque en este caso carente de pretenciosidad.

Fotograma de 'Oz, un mundo de fantasía'
Fotograma de ‘Oz, un mundo de fantasía’

Y es que el autor de ‘Pesadilla Antes de Navidad’ no  busca ser Herbert Stothart o Stephen Schwartz a la hora de realizar un nuevo tratamiento musical del universo creado por Lyman Frank Baum hace más de un siglo. Por el contrario permanece fiel a su estilo, creando un entramado compositivo que busca potenciar el derroche visual que caracteriza a las últimas producciones de Sam Raimi.

Profundizando en el ‘soundtrack’ observamos cortes como Strange World’, en el que percibimos sonidos etéreos que evocan al fantástico mundo de Oz. Este recurso es constante a la largo del metraje, ya que en todo momento se aspira al efectismo. Con ‘Fireside Danza’ Elfman emplea un sinuoso dulcimer que ayuda a crear un sorprendente vals a golpe de cuerda percutida y empaque orquestal.

Las pistas duran entre uno y dos minutos, lo cual ayuda a generar sensaciones concretas e intensas.  En ‘The emeral palace’  se emplean excesos sinfónicos para crear impacto y transmitir un rimbombante triunfalismo. En otros ‘tracks’ como ‘Glinda Revealed’ se aspira a la proximidad con los personajes, utilizando para ello sonidos más livianos. Esto nos recuerda a la banda sonora realizada por Elfman para ‘Alicia en el País de la Maravillas’, que también jugaba con una evidente dualidad.

Con ‘The Munchkin Welcome Song’ asoman las trompetas pesadas.  Aquí podemos reencontrarnos con la empalagosa voz de los habitantes de OZ, en una breve canción que cumple su cometido con eficacia. Se trata de la única referencia a la obra maestra de 1939, aunque como mencioné anteriormente no busca estar a la altura.

Es evidente que no vamos a encontrarnos con Judy Garland cantando ‘Over the Rainbow’, ya que el largometraje se encuentra a millas de distancia del mítico musical. Sin embargo es un ‘soundtrack’ que pese a carecer de aspiraciones deja con un buen sabor de boca, ya que cumple a la perfección su verdadero cometido: servir de lienzo para unas preciosas imágenes en 3D.