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Crítica de ‘Black Mirror: Crocodile’: En la fría piel de la muerte

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Análisis de ‘Black Mirror: Crocodile’, episodio de la temporada 4 de ‘Black Mirror’. Esta crítica no contiene spoilers sobre el capítulo.

Black Mirror: Crocodile‘ es un capítulo que está a medio camino entre la más ridícula incomprensión narrativa y el paroxismo de la muerte. No en su sentido más amplio, sino más bien en el literal. La profundidad, el frío y la degradación de las imágenes que ofrece este episodio de la temporada 4 de ‘Black Mirror’ que llega a Netflix a final de año es tan metódica que te hace sentir dentro de la piel de un asesino. De un criminal. Pero no como estamos acostumbrados. Es decir… Aquí no vemos los actos de un asesino desde la perspectiva característica de los crímenes audiovisuales. ‘Black Mirror: Crocodile‘ no se limita a ponernos delante de los ojos una serie de asesinatos y fin. Se nos mete dentro de la psique del asesino y se nos coloca en un lugar en el que no deberíamos sentir nada. Pero lo estamos sintiendo. Y eso es lo verdaderamente preocupante.

La frialdad es el resumen de ‘Black Mirror: Crocodile’. Frío es lo que sientes al verla y lo que siente la protagonistas. Y frío es el lugar donde todo sucede, como frío es el regusto que te deja uno de los episodios más sinuosos de ‘Black Mirror’.

Cuando he dicho “ridícula incomprensión narrativa” es porque este episodio presenta una nueva herramienta tecnológica típica de la serie. ¿Para qué? Para nada. Me recuerda mucho también a ‘Black Mirror: Metalhead‘, donde la tecnología está porque tiene que estar. En este caso, destaca más que en aquel episodio de terror. Pero no nos lleva a ningún lado. El uso o la experiencia de la que dota dicho aparato tecnológico al episodio es inexistente. Es absurdo que cuente con un apartado propio dentro del episodio porque no te va a conducir a ninguna reflexión.

Black Mirror: Crocodile

Las imágenes que más cuentan aquí son las del final. La consecución de ‘Black Mirror: Crocodile‘ es extraordinariamente suculenta. Lo que vemos, lo que no vemos y lo que deberíamos ver está y no está al mismo tiempo. Es una estéresis fragmentada donde el espectador acaba dejándose llevar para comprobar cómo de fría es la piel de la muerte. Igual de fría que los entornos presentados en un episodio en la que la calidad audiovisual inherente a ‘Black Mirror‘, así como el trabajo del reparto, no salva a un episodio en el que solo tiene validez el principio y el final. Igual de frío que la muerte y que las localizaciones… Así puedes quedarte viendo ‘Black Mirror: Crocodile’.


Reseña Panorama
Crítica de 'Black Mirror: Crocodile'
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David Lorao

Graduado en Periodismo. Concibo el cine como la fábrica de sueños que forjó George Méliès y vivo a medio camino entre el Asilo de Arkham y la Cocina del Infierno. Devorador de cómics y adicto a la literatura y las series de televisión. Admiro por encima de todo la obra de Alan Moore, Frank Miller y Neil Gaiman, aunque no le daría la espalda a nada que haya salido de los lápices creativos de Ibáñez. Generación ‘Goonie’ y pasión por la escritura. “Nunca abandones tus principios, ni siquiera en presencia del apocalipsis”. También puedes leerme en twitter como @goonielor.