Inicio Series de televisión Netflix Crítica de ‘Big Mouth’ (Netflix): Festival de hormonas a lo ‘South Park’

Crítica de ‘Big Mouth’ (Netflix): Festival de hormonas a lo ‘South Park’

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Netflix acaba de estrenar ‘Big Mouth’, serie de animación para adultos basada en la vida de pre-adolescentes plagados de dudas y hormonas. Y con una colección de insultos y humor negro que compite con ‘South Park’.

Big Mouth‘ es un escándalo. Un escándalo por lo divertida que es, sí. Pero también por lo que llama la atención. Cuando una producción animada se decanta por el humor negro y las palabras malsonantes como sus huellas más llamativas es imposible no pensar en ‘South Park‘. Netflix lleva tiempo adoctrinando a sus masas con series de animación para adultos. Lo hemos comprobado con ‘Rick y Morty‘, una locura de ciencia ficción no apta para menores. Y se ha llevado a su máxima expresión con ‘BoJack Horseman‘, un drama pseudo-humano protagonizado por un caballo que trata temas tremendamente complejos y profundos. Devastadora, sería su mejor definición.

Crítica de Big Mouth (Netflix)

Pero, con ‘Big Mouth‘, la plataforma streaming ha querido desmarcarse y buscar otro enfoque distinto sin salir del mismo líquido amniótico que impregna las series mencionadas. Aquí no hay temas profundos, sino conocidos. No hay homenajes a obras históricas de la ci-fi, pero sí hay referencias al pasado de los adultos que deberían consumir el producto. Y digo deberían porque ‘Big Mouth’ no es para menores de edad. Aunque luego nunca se sabe quién está detrás de la pantalla observando lo que Nick Kroll y Andrew Goldberg, creadores de la serie, tienen que decir al respecto de la época más dura de un pre-adolescente. La de las hormonas, el sexo y el encontrarse a sí mismo en su propio cuerpo. Sí. Hablamos de masturbaciones.

Esta serie de animación es gamberra y macarra. Pero, detrás de esa maleducada forma de expresión y ese humor negro, ‘Big Mouth’ es un reflejo fiel -aunque deformado- de la durísima etapa de cambios y pulsiones hormonales que componen la pubertad.

‘Big Mouth’ narra la vida de unos pre-adolescentes de 12 y 13 años. Estos empiezan a tener las pulsiones sexuales que todos hemos sentido en aquella época. Una etapa de la vida humana muy complicada. Uno debe empezar por aceptarse a sí mismo tras comprobar y sufrir las modificaciones que su cuerpo está haciendo. Y lo que este le pide. En ‘Big Mouth‘, el proceso hormonal está descrito como un Monstruo de las Hormonas. Este incita sexualmente al portador a dejarse llevar por esas pulsiones. Pero, a veces, lo hace en el peor momento posible. Y resistirse a él es prácticamente imposible.

Crítica de Big Mouth (Netflix)

Esta serie de Netflix es gamberra y macarra. Los insultos son la nota predominante. En ella habitan personajes secundarios adultos que no parecen haber alcanzado la madurez definitiva. O quizá es la visión que tienen esos personajes pre-adolescentes de sus propios progenitores. Existen animales con la capacidad de hablar y expresarse. Hay una mariquita que tiene síndrome de Tourette y no puede dejar de insultar a los transeúntes que pasan por su lado. También un perro que se parece a Nathan Fillion. Y, por encima de todo, hay muchas ganas de llamar la atención.

Crítica de Big Mouth (Netflix)

 

Big Mouth‘ refleja todo ese proceso con humor negro y comedia maleducada no apta para todos los públicos. Un retrato deformado, pero fehaciente. Pero todo es tan divertido y tiene un ritmo tan trepidante que no puedes dejar de ver los episodios de 25 minutos sin parar. ¡Nunca una maratón de Netflix me duró tan poco y me supo tan bien!


Reseña Panorama
Crítica de 'Big Mouth' (Netflix)
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David Lorao

Graduado en Periodismo. Concibo el cine como la fábrica de sueños que forjó George Méliès y vivo a medio camino entre el Asilo de Arkham y la Cocina del Infierno. Devorador de cómics y adicto a la literatura y las series de televisión. Admiro por encima de todo la obra de Alan Moore, Frank Miller y Neil Gaiman, aunque no le daría la espalda a nada que haya salido de los lápices creativos de Ibáñez. Generación ‘Goonie’ y pasión por la escritura. “Nunca abandones tus principios, ni siquiera en presencia del apocalipsis”. También puedes leerme en twitter como @goonielor.