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Crítica de ‘Annabelle: Creation’. Annabelle a lo James Wan

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En la época de las secuelas, precuelas, remakes, etcétera, es difícil tener esperanzas en las sagas alargadas hasta la saciedad, que parecen buscar más el rendimiento comercial de un producto que ha funcionado, que la exploración de nuevos terrenos cinematográficos. ‘Terminator 2’ ya demostró en los 90 que segundas partes sí podían ser buenas e incluso mejores. Pero, ¿qué sucede con las terceras e incluso las cuartas? ‘The Conjuring’ o ‘Expediente Warren’ de James Wan devolvió la esperanza a los fans del terror, y les dijo que sí, que era posible volver a acercarse a esos grandes clásicos de terror de los 70 y 80. Lo hizo en su primer episodio y en gran parte en su segundo, a pesar de ser reiterativo en sus planteamientos.

La atmósfera, el terror y la estética de ‘Expediente Warren’ se perdió en el spin-off ‘Annabelle’ dirigida curiosamente por el director de fotografía de ‘Expediente Warren’, John R. Leonetti. A pesar de superar los 256 millones de dólares, la película fue destrozada por la crítica. Falta de originalidad, falta de empatía con los personajes, giros insalvables y un final pobre, ‘Annabelle’ hizo desvanecer cualquier esperanza ante el título de una nueva entrega de la saga: ‘Annabelle: Creation’, que quedó en manos de David F. Sandberg, el joven director de ‘Cuando las luces se apagan’. Sin embargo, Sandberg ha sorprendido gratamente en una película que recurre a los recursos ya utilizados por otros directores, pero que consigue el efecto deseado de atemorizar con algunas escenas destacables, más allá de los constantes e interminables sustos.

Annabell: Creation

Esta secuela, de la película dirigida por Leonetti estrenada en 2014, cuenta el nacimiento de la horripilante muñeca y sobre el drama que vive su creador, uno de los mejores personajes de la cinta. Él y su esposa vivieron el trágico fallecimiento de su pequeña hija en un accidente de coche. Años después llegan a la casa de la rota familia una monja enfermera y un grupo de chicas huérfanas, que despertaran la maldad de la muñeca Annabelle, poseída por un demonio.

Como tantas otras películas de terror actuales, ‘Annabelle: Creation’ no se basa en el terror psicológico, sino en el susto continuado, en tensar al espectador con la música a todo volumen y con los juegos de cámara. Seguidas y continuadas situaciones de calma tensa van y vuelven en todo el largometraje, sin muchos momentos para el descanso. A ello se le suman los constantes esquemas ya viejos en el mundo del cine de terror. En este caso se traducen desde el minuto uno, en que el director va mostrando los elementos de su propio juego, a los que es fácil imaginarse qué sucederá: un padre que juega con su hija al escondite dejándose papelitos con frases; una niña a la que le gusta encender el tocadiscos para escuchar su música; un silla-ascensor ubicada en las escaleras de la casa para un niña con problemas en las piernas; puertas que se abren solas; un pozo sin fondo en mitad de la nada, referentes religiosos e incluso una monja. Todo suena a viejo y a ya hecho.

Annabell: Creation

Pero a partir de aquí llegan las grandezas de ‘Anabelle: Creation’. La magia de los nuevos directores de terror, como ha sucedido con ‘It’ o ‘Expediente Warren’, es jugar con los viejos referentes y las viejas imágenes, y que éstas parezcan frescas y nuevas para volver a atemorizar al espectador. David F. Sandberg lo consigue con sus atmósferas y trucos en varios momentos del film. Un simple enfoque de un pasillo oscuro, una puerta entreabierta o un plano con Annabelle con media cara iluminada, sin ningún sonido, se muestra más eficaz que muchos de los sustos reiterativos. Sandberg tampoco reincide en mostrar al verdadero enemigo demoníaco de la historia desde el primer instante y ello le da más misterio a la historia, como hizo también Wan en sus dos exitosas películas. El director supo utilizar ahora sí el gran activo que tiene en su película: la muñeca Annabelle.

Otra de las grandes decisiones de ‘Annabelle: Creation’ es seguir los pasos de la estética de James Wan y renunciar al estilo de la primera parte de ‘Annabelle’ de John R. Leonetti. El sello Wan se muestra en la atmósfera de la nueva película, en los juegos de cámara y, sin ir más lejos, con el plano secuencia de las niñas llegando al nuevo hogar. ‘Annabelle: Creation’ consigue que desde el primer momento se empatice con los personajes, incluso con el padre que perdió a su pequeña hija. Y eso es fundamental en el cine de terror, el temor a que les suceda algo a los protagonistas, a que sufran, a que sean atacados.

En un momento en el que el cine terror está consiguiendo sus mayores recaudaciones en el cine, David F. Sandberg ha conseguido superar con nota su paso por el universo ‘Expediente Warren’. Ahora solo hay que esperar que el nuevo spin-off del universo siga ese mismo sello. El siguiente proyecto de ‘El expediente Warren’ se llama ‘The nun’ y llegará en 2018. Su director es Corin Hardy y su guionista Gary Dauberman, el mismo que escribió el guion de ‘Annabelle’ y ‘Annabelle: Creation’. El film narrará la historia del personaje que aparece en la segunda parte de ‘Expediente Warren: El caso Enfield’.


Reseña Panorama
Crítica de 'Annabelle: Creation'
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Pere Francesch Rom

Pere Francesch Rom. Nació en 1981. Viene de la comarca conocida como Baix Camp en Tarragona y es licenciado en Periodismo. Ha pasado por diferentes medios de comunicación como ‘El Correo’ (Bilbao), ‘Diario de Noticias’ de Álava y el ‘Diari’ de Tarragona. Actualmente trabaja en la sección de cultura de la Agència Catalana de Notícies (ACN). Colabora, además, en la revista ‘on line’ Muzikalia y en la de cine pantalla.cat.

Creció muy enganchado a ‘Bola de Drac’ (‘Dragon Ball’), ‘Las Tortugas Ninja’, Astérix y a los cómics de Spiderman y Batman. Soñó con que algún día podría pilotar a Mazinger Z acompañado por unos locos Gremlins y luchando con los Cazafantasmas. Contrario a los prejuicios que aún hay sobre las novelas gráficas, tres cómics le marcarían profundamente: ‘Superman Hijo Rojo’, ‘V de Vendetta’ y ‘Watchmen’. En cine, a grandes rasgos, ‘El Padrino’, toda la filmografía de Tarantino y Hitchcock, ‘El Señor de los Anillos’, todo aquello con aroma a Festival de Sitges o las historias de cómics y superhéroes llevadas al cine destacando sobre todo ‘300’, el Batman de Nolan o ‘Capitán América: Soldado de Invierno’. Es adicto a las series, sus preferidas: ‘Lost’, ‘Los Soprano’, ‘Breaking Bad’, ‘Juego de tronos’, ‘True Detective’ o ‘American Horror Story’. Amante de estas dos artes, cine y cómic, porque ambas tienen esa capacidad de llevarte a aquel lugar imaginativo y soñador del que difícilmente se puede volver.