Crítica de Madre: la continuación imperfecta de un producto estrella Crítica de Madre: la continuación imperfecta de un producto estrella
Críticas de cine

Crítica de Madre: la continuación imperfecta de un producto estrella

fotograma de madre

En Madre, Elena (Marta Nieto) recibe una llamada de Iván, su hijo de seis años quién le dice que está perdido en una playa de Francia y que no encuentra a su padre. Esas fueron las últimas palabras que supo de él… Ahora, 10 años más tarde, Elena vive en esa playa donde desapareció su hijo trabajando como encargada en un restaurante. Sin embargo, su vida da un vuelco cuando conoce por casualidad a Jean (Jules Porier), un adolescente francés que le recuerda a su hijo. Entre ellos surge una fuerte conexión que acabará sembrando el caos.

Basado en el galardonado cortometraje Madre que se alzó con una nominación en los Premios Oscar 2019, Rodrigo Sorogoyen vuelve a ponerse detrás de las cámaras para prolongar el asfixiante thriller que nos dejó en vilo.  Con el mismo equipo técnico y contando con su coguionista habitual, nos defraudan después de tocar el cielo con una continuación imperfecta. Durante la primera parte vuelve a hacernos partícipes del agobio de la protagonista para luego dar un salto temporal y entender el sufrimiento con una historia un tanto convulsa e incomprensible. Te esperas un regreso impactante pero te encuentras ante un género distinto aunque con el mismo formato de grabación siendo este lo único que ha respetado del material original que tanta reputación le dio.

Sorogoyen ha demostrado ser un gran director pero  un mediocre guionista en lo que a esta película se refiere. El gran angular y los maravillosos planos secuencia hacen que el espectador sienta el verdadero sufrimiento de la protagonista, y más, cuando está interpretada por Marta Nieto. Del mismo modo que la dirección se va incrementando, el guion va decreciendo hasta llegar a un punto de incomprensión y extrañeza. Es tan desconcertante como inquietante a cada paso que da llegando incluso a dejar de empatizar con los personajes.

fotograma de madre

El impresionante giro actoral del personaje que permite mostrar todas las caras del mismo.

Al igual que cambia el género de manera feroz, también deben hacerlo las propias actrices. Marta Nieto ya ha digerido el nerviosismo de su personaje del cortometraje Madre y ahora ocupa por completo el lugar de la resignación. Su interpretación roza todos los sentimientos posibles de una manera brillante. Así como el principiante Jules Porier sin miedo a adentrarse en lo desconocido, en el caos y en el propio abismo que le provocará su compañera de reparto.

Madre rompe las expectativas ahondando en un terreno desconocido provocando cierto engaño en el espectador. Sorogoyen rompe las reglas y arriesga demasiado llevando la película por mal camino, tenía todas las que ganar y las expectativas muy altas. Al igual que en las series hay que saber cuándo cortar por lo sano, nos encontramos ante el mismo caso transformando un acertadísimo cortometraje en una película mediocre.