Inicio Noticias Cine Crítica a El Gran Baño: todos al agua.

Crítica a El Gran Baño: todos al agua.

El gran baño ha sido el éxito francés del 2018, la película dirigida por el actor Gilles Lellouche nos cuenta la historia de unos cuarentones que deciden formar el equipo nacional francés de natación sincronizada, se encontrarán adversidades que les obligarán a sacar lo mejor de ellos y nos mantendrán con una sonrisa.

El punto fuerte es la verosimilitud de la historia, nos narran las aventuras de unos personajes con más de cuarenta años con situaciones cotidianas, que le pueden pasar a cualquiera.

Soledad, depresión, fracasos sentimentales o laborales, inadaptación a la sociedad, desesperanza, tedio y desilusión general.

Otro punto muy fuerte es la fotografía en sí, crea un ambiente deprimente, soso y anodino. Cierto es que tiene la inspiración de Full Monty, una película de temática similar sobre la superación.

No es una película que se esfuerce en explotar al máximo su historia, su narrativa, pero que se ve compensado por unos actores sobresalientes como Philippe Katerine, Guillaume Canet, Mathieu Almaric o Virginie Efira la cinta alcanza un clímax perfecto y consigue un resultado muy digno. Todos y cada uno de los actores tiene su pequeño momento para sobresalir.

La película cojea en el ritmo, lenta por momentos y poco común en una comedia en el que el tiempo se extiende innecesariamente a dos horas,

por lo cual los puntos fuertes o cómicos están muy dispersos y no llegan a enganchar del todo. Dos horas de película que se resumen en una frase de la mujer Amaric: “sigo queriendo a mi marido igual”. Es decir, todo está como estaba. No tiene un final explosivo, que también tiene su parte positiva porque lo convierte en más verosímil.

Es una película que conecta con el espectador, que muestra superación y que puede llegar, incluso, a motivar. Así que es una buena opción para verla en familia.

¿Has visto El gran baño? Cuéntanos tu opinión en los comentarios o las redes sociales.