Inicio Cómics ‘Caballero Luna. Cuando llega la noche’, en una sombra de plata hasta...

‘Caballero Luna. Cuando llega la noche’, en una sombra de plata hasta lo más oscuro puede brillar

Compartir

‘Caballero Luna. Cuando llega la noche’, cierra el ciclo de historias independientes del personajes con una oscura visión del mito, porque la justicia nocturna no se esconde, viste de blanco inmaculado y te arrolla como un camión.

Mientras que en su revisión del ‘Caballero Luna’ Warren Ellis optaba por el pulp puro y las historias independientes, Brian Wood buscó una trama larga y cargada de política y moral. En este arco, Cullen Bunn, ha optado por tomar la trama larga, usando la mitología de Konshu de forma pura, para revelar los secretos tras algo que tenemos tan asumido como es que in dios ayude a un mortal. El autor, ha confesado su predilección por el personaje, y llego a desarrollar una historia del mismo para presentar a Marvel, se nota ese cariño en el trato que tiene con el personaje, pero también sus muchas ganas de hacer algo diferente, de abrir nuevos caminos.

tumblr_inline_ntyobe8FXJ1sqj7cl_540

En esa mitología, el héroe pierde su camino, las dudas asaltan al héroe, no solo con su capacidad, o de su dependencia de su dios, sino de la verdadera naturaleza del mismo. Ese camino y búsqueda es la que conduce las aventuras de Marc Spector en este arco argumental.

Encontraremos los miedos primigenios de la humanidad cuando se ve envuelta en la noche, el monstruo que habita bajo la cama, la soledad o la vacuidad de sentido de la vida. Todo eso a través de sectas seductoras, de sacrificios rituales y lavados de cerebro, y de violencia, de sangre derramada y clamores a la luna. Y todo eso lleva a preguntas muy importantes: ¿Es el Caballero Luna uno de esos monstruos que acechan en la noche? ¿Es su misión sólo una fase de la identidad de Konshu? ¿Ha defendido el camino del miedo, de un dios monstruoso durante gran parte de su vida?

Si el Caballero Luna es el sacerdote de Konshu, su mano en la Tierra, en ocasiones su avatar, el que siembra la venganza contra los culpables, Marc Spector es lo que el dios no puede comprender. Sus dudas y sus caídas, su pérdida de fe hacen que el dios pruebe una y otra vez a su acolito. Y esas pruebas avivan las brasas de la rebeldía humana, de esa parte racional que nos hace negar algo mitológico, fantástico, como puede ser un dios, pero que en el universo ficticio de Marvel es una realidad. O quizás sólo sean los desvaríos de un ex mercenario egomaniaco que necesita sentirse querido y elegido por “algo” superior.17391198._SX540_.png

Ron Ackins es el elegido para ilustrar esta odisea a través de la noche y sus peligros, humanos o no. Y lo hace con soltura, con mucho negro como el personaje exige, pero con una gran definición, muy cercano al trazo de autores independientes como Pitarra y algún preflejo de Paul Pope, pero con un universo personal rendido al comic superheroico, plantea una historia llena de grandes viñetas y ritmo acelerado, para poder contar como todo cambia para el Caballero a cada paso, con cada situación. Sencillo y conciso, narra lo que se le pide y muestra como la oscuridad oculta mundos más peligrosos de los que creemos.

Cullen Bunn cierra este volumen del Caballero, han sido tres arcos llevados por tres guionistas y tres artistas diferentes, que dejan paso al que parece ser el nuevo guionista estrella y multitarea de la Casa de las Ideas, Jeff Lemire. El americano toma el relevo tras haber disfrutado de una situación parecida durante la era de los Nuevos 52 de DC Cómics. La calidad de su obra es indudable, si será capaz de conectar con el Caballero y su “especial” condición, es algo todavía por juzgar.

Lo único seguro es que el protector de los viajeros nocturnos, el castigo del Dios de la Luna, el Puño de Konshu, seguirá librando su batalla sin fin, a veces contra el mal, a veces contra su dios, y la mayoría, contra él mismo.

a la venta en milcomics


Compartir
José Carlos Royo

Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.

Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.

Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para
que este de verdad vivo.