Inicio Cómics ‘Brass Sun’,  la mecánica de las estrellas

‘Brass Sun’,  la mecánica de las estrellas

Compartir

Directa desde la conocida revista británica 2000AD llega ‘Brass Sun’, una aventura de ciencia ficción y aventuras en un mundo que podría ser nuestro futuro, o no.

Una mezcla entre la ciencia ficción clásica de Julio Verne o H.G. Wells, con el actual movimiento steampunk. Es un cómic, pero debe mucho a la novela victoriana en su forma de narrar.

Brass-SunEl frío del invierno se extiende cada día más, el planeta se congela poco a poco, y la Iglesia no permite que nadie busque una solución, es herejía, y la pena por ella es la hoguera. Pero una pequeña heroína tiene que encontrar una solución. Su abuelo le indica el camino y le entrega la llave, debe hacer que el universo vuelva a funcionar. Porque se está parando.

‘Brass Sun’ es obra de Ian Edington y I.N.J. Culbard, ambos han trabajado en adaptaciones de novelas victorianas al cómic, entre ellos los casos de Sherlock Holmes. Por ello se mueven como pez en el agua en esta narración llena de detalles y acción. Porque, ¿qué sería de una buena historia de aventuras sin batirse con sables, o de las típicas peleas con pistola? Brass Sun tiene muchas de ambas. Pero ante todo es un cómic complejo e inteligente que te lleva de mundo en mundo victoriano para que disfrutes con la búsqueda de la Llave que activa el Sol. Porque no es un recurso, es que el Sistema solar es una gran máquina que está fallando.

Ian Edington ha escrito de todo, y cuando decimos esto no lo hacemos a la ligera. El escritor ha trabajado en ‘2000AD’ y en casi todas las series de Fleetway, ha trabajado con superhéroes americanos, ‘The Establishment’ creado por él con Charlie Adlard, dibujante de ‘Los Muertos Vivientes’, o ‘X Force’ con Whilce Portaccio. Ha adaptado novelas, y creado nuevas aventuras, de Sherlock Holmes y desarrollado su propio mundo victoriano distópico en Trazos Escarlata. Es una autor que ya está curtido en mil batallas, y se nota. ‘Brass Sun’ es una historia llena de imaginación, pero sobre todo está bien escrita y tratada. La historia avanza con cambios de ritmo según el mundo, con batallas entre héroes y villanos, personajes brillantes y a veces un poco sinvergüenzas, Edington escribe personajes creíbles, dentro del género claro está, y nos atrapa para que acabemos una historia en la que hay muchos secretos que descubrir. Gusta el guionista de dar más información al lector de la que poseen los protagonistas, un estilo clásico, y nos mantiene en tensión mientras los personajes tienen que reaccionar a esos secretos. Sorprende con lo que no sabemos y nos atrapa con lo que queremos saber, notable trabajo del inglés.

El dibujo simple y sencillo de Culbard hace que la lectura sea amena y grata, pasas de página casi sin pensarlo y disfrutas de su buena mano para mostrar grandes escenas, ya sea de batalla aérea, de peleas a espada o simples conversaciones, con un trazo simple y contundente. Otro punto fuerte es el tratamiento del color, muy importante en una obra de tanta variedad visual, que siempre completa y en este cómic dota de vida y brillo a las escenas, o de siniestras impresiones cuando es necesario.

Y como no, hay un gran villano en la historia, pero no vamos a destriparlo. Sólo decir que su secuaz es una mezcla entre el ‘David’ de Miguel Ángel y el Mordred en su armadura de la ya clásica película ‘Excalibur’ (también británica, que curioso, ¿no?).

La lectura de Brass Sun es un placer por su gran imaginación, su capacidad de asombrar, su acción sin descanso, y sobre todo porque es una gran aventura clásica a la altura de cualquier libro de Verne, Stevenson o Conan Doyle o el más moderno Hayao Miyazaki . Y además con más peleas y más artefactos steampunk, ¿qué más podemos pedir?


Compartir
José Carlos Royo

Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.

Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.

Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para
que este de verdad vivo.