Críticas de cine

Crítica de Black Adam: poco más que un sueño hecho realidad de Dwayne Johnson

(Alerta de spoiler) En resumen, Black Adam no logra ser mucho más que la materialización del capricho de ‘The Rock’ por mostrarse como un dios con la ayuda del CGI.

Llegó el día. Uno de los proyectos más esperados de Warner Bros. Discovery y DC por fin llegó a la gran pantalla. Se trata de Black Adam, que ha sido además la gran obsesión de Dwayne ‘The Rock’ Johnson por marcar su aporte personal al cine de superhéroes.

El exluchador de la WWE llevó al villano, ahora vestido de antihéroe, a la luz pública luego de ser uno de los grandes personajes de los cómics. Las viñetas describen a Teth como un ser muy poderoso, casi indestructible y con un sentido amplio de tiranía.

No obstante, Johnson buscó retratarlo como mucho más de eso. En medio de un discurso narcisista a más no poder, el protagonista fue mostrado como un gran salvador de un reino decaído.

Hubo cosas que funcionaron, otras que no. Sin embargo, en resumen, Black Adam no logra ser mucho más que la materialización del gran capricho de ‘The Rock’ de mostrarse como un dios con la ayuda del CGI y un guion aceptable.

Así, hay 5 puntos que destacan fácilmente en el desarrollo de la trama, los cuales valen la pena separar del resto y abordar a continuación.

Un nuevo grupo

No hay espacio para las dudas: lo mejor de Black Adam fue la Sociedad de la Justicia de América. El filme dio cátedra al resto de DCEU sobre cómo introducir a un grupo de superhéroes. Fue mejor Liga de la Justicia que la misma Liga de la Justicia en menos de 10 minutos.

El equipo no necesitó una larga historia de origen o mostrar el pasado individual de cada uno. Su encuentro parecía sacado de una película de The Suicide Squad y no solo porque Amanda Waller metió la cucharada para la selección.

El Hombre Halcón, Doctor Destino, Ciclón y Atom Smasher tuvieron una química perfecta, balance entre experiencia y juventud. Ni siquiera necesitó tantos miembros para ofrecer secuencias colectivas de acción para el recuerdo. El mago interpretado por Pierce Brosnan salvó gran parte del día.

“El que mucho abarca, poco aprieta”

El dicho es claro al mencionar que quien mucho abarca, poco aprieta. Black Adam sufrió un tanto por intentar ello. Fue tanto el desespero por incluir todo lo que la audiencia podría querer que terminaron hasta metiendo una comedia romántica en medio. Por algo apareció Noah Centineo.

No en tanto hay algo que resaltar y es que el romance no fue y abrazos, sino de miradas, insinuaciones y la construcción de una química coqueta entre dos parejas principalmente. Teth Adam y Adrianna, por una parte, y Atom Smasher y Ciclón, por otra. “¡Bésense ya!” pudo llegar a pensar más de un espectador.

Acción puuuuuuu…ra

Jaume Collet-Serra es un gurú de las escenas de acción, no hay reclamo en eso. Pero, y sí existe un gran pero, abusó de la cámara lenta. La primera estuvo bien, un par después, ¿por qué no?, ya usarla en cada fragmento de combate no era necesario.

El gran problema en la acción pura fue mantener el tono. El acierto fue que no se perdió mucho tiempo, fue casi como si las escenas de pelea fueran lo que permitió que el hilo narrativo se construyera con tanta facilidad.

El jajas era evitable

Ahora bien, no estuvo mal tener comedia dentro del nudo, lo que sí rayó en lo innecesario fue cuando parecía que los chistes eran colocados en momentos inoportunos a propósito. Justo cuando se empujaba el argumento hacia la sensibilidad, salía algún comentario ridículo.

En conclusión, fue un asunto de saber administrar los tiempos. Hubo un problema de distribución, uno que incluso llegó a desenfocar.

Tela para cortar

Hablando desde lo ejecutivo, ya menos desde lo creativo, es importante en materia de cine de superhéroes crear franquicia. Bien dijo ‘La Roca’ hace algunos días que visualizaba un gran futuro para el personaje y el inicio de un universo. Lo logró. Black Adam revivió las cosas buenas que se vieron en El Hombre de Acero, La Liga de la Justicia de Zack Snyder o Aquaman.

Obviamente la aparición de Henry Cavill en la escena poscréditos mostró que vendrá más, pero por encima de ello, las 2 horas y 4 minutos anteriores dejaron sensaciones necesarias para seguir queriendo al antihéroe. Hay tela para cortar… ¡Shazam!

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