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Impresiones de un traidor: Odiando sin levantar el telón

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La semana pasada se estrenó (por fin) Batman v Superman: el amanecer de la justicia. Una película que sin duda va a tener una gran recaudación en taquilla pero que no ha logrado hacerse con la crítica, algo lógico en vista de las fallas que presenta que van desde las motivaciones de los personajes al propio desarrollo de la trama.

Pero no es el tema de esta columna. La cosa va por otro camino.

Hoy versan estas letras sobre el odio que en ocasiones tenemos hacia ciertas películas sin que estas se hayan estrenado, o directamente solo con saber que se van a hacer y un buen ejemplo es Batman v Superman: el amanecer de la justicia.

heath-ledger-joker_lNo voy a entrar en si os ha gustado o no (a mí sí) o si es buena o mala (y no, buena no es que sea), pero sí en que desde un primer momento ha estado ciertamente mal vista con un buen sector del fandom posicionado en contra de ella de forma automática. Podemos buscar mil motivos desde Ben Affleck (que si alguien tenía dudas sobre sus capacidades es que no había visto Hollywoodland) o El hombre de acero que supuso para muchos una gran decepción.

Se pueden sumar mil y un motivos pero es mucho más sencillo, es que ser un hater de la vida es gratis. Y por desgracia cada vez hay más. Muchos de forma absurda ya que está muy bien criticar una película y ponerla a caldo si uno quiere, pero el absurdo aparece cuando tras todo esto se va a ver.

Esto pasa muchas veces y es una lástima. Me vienen a la cabeza alguna de las tres de El hobbit, el segundo Batman de Nolan con un Joker que fue vilipendiado antes de que todo el mundo se maravillara con su actuación, por supuesto X-Men Orígenes: Lobezno aunque en este caso era más que justificado viendo el resultado final y en fin, una larga lista que ocuparía varias páginas…

Y todo esto para… No sé, para nada. Luego igualmente vamos a verlas y en muchos casos resulta que nos toca comernos nuestras palabras. Pero el problema viene cuando por esos iniciales prejuicios no se van, cuando permanecen incluso mientras estamos viendo la película y nos impiden disfrutar de la misma.

Es una lástima.