Inicio Cómics ‘Aniquilación: Conquista’, una nueva amenaza une a los Guardianes

‘Aniquilación: Conquista’, una nueva amenaza une a los Guardianes

Compartir

El Universo aún se recupera de la Ola de Aniquilación de Anhilius, pero otra amenaza llega, esta vez no es biológica, es la fría lógica de la Falange, la infecciosa tecno raza amenaza la vida en ‘Aniquilación: Conquista’.

Si algo destacará sobre toda la saga es la aparición de un pequeño grupo de soldados, de héroes extraños, de presos liberados por su poco valor, de los futuros Guardianes de la Galaxia. Aquí nacen, aquí los unen las circunstancias, y aquí dan su primer gran combate.

Aniquilación: ConquistaNuevo acercamiento al Marvel cósmico para un puñado de artistas. Ketih Giffen no continuaría, pero Dan Abnett y Andy Lanning se convertirían en los arquitectos del desarrollo de la Casa e las Ideas más allá de la Tierra tras la serie que culmina la saga: ‘Aniquilación: Conquista’.

El tomo que nos ocupa continúa donde lo dejaba Aniquilación, y enlaza con el tomo ya publicado Nova: Aniquilación Conquista. Incluye tres miniseries previas a la saga propiamente dicha, que explica todo lo que el lector necesita, y de paso añade más fuerza a toda la nueva estructura que se ha formado tras los conflictos intergalácticos que ocupan ambas sagas. Quásar, Starlord, Wraith, son las tres series, y Aniquilación: Conquista, la serie que cierra la saga, y relata el núcleo de la lucha con la nueva amenaza para el Marvel Cósmico, la Alianza Falange.

En Quasar, Christos Gage y Mike Lilly, nos cuentan como la nueva heroína y su compañera intentan buscar refugio para recuperarse de la Ola de Aniquilación, y sobre todo, atemperar los nuevos poderes de Phyla – Vel, que tras mucho pelear por un manto que defender, es el Quasar, y no cree estar preparada, y que sus anteriores fallos son porque no sirve para el trabajo de protectora. Historia de superación, no es el nuevo origen de Quasar, porque ya conocíamos al personaje, pero sí de dotarla de nueva fuerza, ya que ha sido siempre vapuleada al tratar de ganar posiciones que no merecía. Capítulo aparte, también sirve para redefinir a un personaje muy clásico del Universo Marvel: Dragón Lunar, que aquí se gana con todas las de la ley su nombre. Interesante, y sirve de punto de partida para la nueva Invasión, y la llegada del héroe que debería salvar el Universo, ¿o no?

Keith Giffen continúa siendo un fanático de la ciencia ficción, tanto en su vertiente más dura como más “aventurera” y space opera. En este caso pergeña ‘Starlord’, el héroe debe reunir un grupo de prisioneros para atacar a la Falange en uno de sus principales enclaves. Y el guionista tenía en la cabeza una idea que podría resultar poco original, es una variación remozada de ’Los doce del patíbulo’, pero que con su mano se convierte en una aventura loca y divertida. También es el núcleo de lo que formará al grupo más popular de la Galaxia Marvel: ‘Los Guardianes de la Galaxia’. El arte de Timothy Green II, convierte las palabras de Giffen en una gozada dada su gran capacidad para la acción, y resulta la más completa de las series limitadas el tomo. Y por si alguien no lo sabía, en este tomo Groot habla, si, lo habéis leído bien ¡HABLA!, y de paso se muestra muy arrogante, dado que es un príncipe. Tras esta intervención, de la mano de Dan Abnett y Andy Lanning en Aniquilación: Conquista y ya en su nueva creación Los Guardianes de la Galaxia, el arbóreo héroe perderá su habla por su ya mítica frase “Yo soy Groot”. Aunque sí que respetaron esa relación que se creó en esta colección entre el hombre planta, y el pequeño y maleducado animal antropomorfizado, Mapache Cohete, que ya dura muchos años, y todos esperamos que continúe muchos más.

El tercer implicado en esta trama es Wraith, personaje creado especialmente para este acontecimiento, su serie limitada es su primera aparición, y cuenta con Javier Grillo-Marxuach a los guiones y Kyle Hotz al dibujo. Es un origen a la par que una gran pista en el desarrollo y resolución del conflicto con la Falange, relatado como una búsqueda desde la amnesia de Fantasma, el nombre en España del protagonista, un kree, que no está vivo ni muerto.

Si el “nom de guerre” de nuestro protagonista ya cuenta mucho sobre sus capacidades, el dibujo de Kyle Hotz acentúa ese carácter casi preternatural de Fantasma. Dibujante con tendencias exageradas y deformantes, muy en el estilo de Bernie Wrightson, Sam Kieth o Kelley Jones, Hotz busca la oscuridad solida y la deformidad como vehículos para una estética sombría, violenta, muy de cine de terror, un género que ha tratado en buena parte de su carrera. Si el dibujo no parece adecuado para una historia de ciencia ficción, o héroes cósmicos de space opera, como prefiera el lector considerarlo, el personaje pide a gritos esa oscuridad y ese dolor en las figuras retorcidas de Kyle Hotz. A nivel gráfica la más interesante por ser la más diferente de las colecciones, y a nivel de historia interesante por algunos conceptos como el dolor como fuente de recuerdos, o el miedo como un producto que elimina los recuerdos.

Y tras las tres colecciones, llega el plato fuerte, todos los jugadores han quedado tras sus aventuras separadas sobre el tablero y ahora les toca empezar a pelear en un campo común. Todos contra la Falange y su líder, si, un líder. Siempre la Falange había sido una civilización colmena, pero ya no, han conocido algo que ha cambiado su forma, ahora tienen categorizados a los seres vivos que absorben, sus elegidos tienen libertad de elección a pesar de su sumisión a la Alianza. Hay más, y la razón es su líder, Ultrón. Si, el robot que quería superar a su padre, ser su padre, es el nuevo comandante de una raza tecnológica que conquista la vida, dicho pronto, mal, y siendo muy rudos, tiene el garrote más gordo que se puede tener para aplastarle la cabeza a quien sea.

Aniquilación: Conquista

El resultado de todo lo planteado, el retorno de Warlock, la infiltración de Starlord y su grupo, los poderes extraños y semi místicos de Fantasma, se une en la saga que da nombre al tomo, y así se inicia Aniquilación: Conquista. El escenario, Hala, planeta capital del recién conquistado Imperio Kree. Los rivales, La Falange por un lado, y una unión de héroes de múltiples mundos con varios recursos para atacar el centro neurálgico de la infección. ¿Funcionará? ¿Cual puede ser el coste?

De este final lleno de acción y batallas están al mando Dan Abnett y Andy Lanning, pareja bien avenida que ha trabajado en multitud de títulos con buenos resultados, por encima de la media como mínimo, con algunas obras notables en muchos casos. Y consiguen trabajar en varios flancos par aunar la historia, que no sólo es una batalla física, el sentido de la humanidad, de la identidad, y hasta del futuro de una raza están en juego. Muchos elementos que les permiten demostrar su capacidad, la necesidad de superación de Quasar, el dolor de un niño nacido prematuro de Warlock, la necesidad de Ronan de reparar como sea un Imperio Kree destruido por segunda vez, aunque sea destruyéndolo, la necesidad de Ultrón de la superioridad, aunque sea poblando un cuerpo biológico para demostrar su superioridad sobre la “carne”, y que mejor que un cuerpo perfecto, a mayor creación biológica de la ciencia humana que nunca ha sido superada, Adam Warlock.

Para este último tramo el tomo, la serie Aniquilación: Conquista propiamente dicha, el lector podrá disfrutar del arte de Tom Raney. Serio, espectacular, con una gran fluidez en la lectura, no innova, pero sabe muy bien cómo manejar los elementos para crear una batalla cósmica, una guerra callejera, o una pelea entre superhumanos creíble, rápida, dura, y sobre todo atractiva. Sin composiciones que rompan la narrativa, sin improvisaciones, cada página avanza sin descanso hasta el final, a golpe de escenas claras y paginas sencillas. Cuenta todo lo que es necesario y muestra el uso de los poderes y una tecnología alienígena de forma fácil y clara, sin alardes innecesarios, Notable para él.

Y si de entre todo destacábamos que aquí se gestaba a los Guardianes de la Galaxia, también hay que señalar que da un empujón a la personalidad e Ultrón, que gana más potencia como villano. Ya que resulta evidente que su arrogante superioridad sobre lo biológico tiene mucho de envidia por no ser “un niño de verdad”.

Y así se recreaba de nuevo el Marvel cósmico, así empezaba una nueva época que tuvo tanto éxito, que cuando llegó el cine, los Guardianes de la Galaxia fueron elegidos para ser la primera película galáctica de superhéroes Marvel. Y si bien, no es lo mismo que el cómic, si ayuda a descubrir este género heroico, bienvenido sea.

a la venta en milcomics